Urgen instituciones que certifiquen procedencia de obras de arte

Los ciudadanos no tienen acceso a información sobre los bienes asegurados en operativos.
Aspectos de la La exposición “Leonora Carrington y sus personajes fantásticos”.
Varios artículos terminan como parte de lotes en remate a precios “ridículos”. (Tania Contreras)

Huixquilucan

En México no existen instituciones profesionalizadas para seguir el tráfico de arte y la creación de colecciones que pueden armarse a partir de bienes robados o adquiridos por medio del lavado de dinero, advirtió el coordinador de la Licenciatura en Historia del Arte, de la Universidad Iberoamericana, Alberto Soto Cortés.

"El problema en México es que las casas de anticuaria actúan bajo el principio de la buena fe y no se hacen responsables por certificar la procedencia de los artículos que venden", dijo.

Este desinterés también está presente en las autoridades, pues cuando se realiza un allanamiento de propiedades pertenecientes a narcotraficantes o lavadores de dinero, los trabajos artísticos requisados no se consideran como tales, sino que se catalogan simplemente como muebles, pinturas o joyas.

El coordinador indicó que para calcular el bien de los valores incautados, se hace uso de los servicios de peritos que no tienen suficientes conocimientos del valor artístico, histórico y estético de las piezas embargadas.

"La mayoría carece de nociones de arte e historia. Algunos son simplemente valuadores que determinan el precio de la obra a partir de una media que ellos arman, siguiendo las tendencias del mercado, lo que es por demás incorrecto".

Más preocupante es que los ciudadanos no tienen acceso a la información sobre los bienes asegurados, ya que ésta no se hace pública, por lo que muchas piezas de arte terminan como parte de lotes en remate, vendidos a precios "extremadamente ridículos".

Esto, dijo, en vez de aportar transparencia al de por sí desconocido proceso, deja muchísimas dudas. "No todo son vehículos, aviones, dinero contante y sonante o kilos de determinada droga. El arte no se puede tratar de la misma manera", dijo el académico al comentar que la pintura virreinal y las piezas prehispánicas son las más afectadas por el tráfico ilegal en México.

Anotó que este fenómeno es consecuencia de la carencia de marcos legales que establezcan claramente las competencias respecto a la compra y venta de obras de arte, lo que favorece su tráfico ilegal.

Consideró urgente que instituciones como el Ejército y la Armada, así como el Instituto Nacional de Migración y las agencias aduanales, tengan peritos capacitados para la detección, transporte, cuidado, catalogación y conservación de las obras de arte que son requisadas en operativos.