El Universum de Beakman

Paul Zaloom, que hipnotizó a niños y adultos de toda América, se presentó en la UNAM como parte de los festejos por el 75 aniversario del Instituto de Física.
Los fanáticos que no pudieron asistir contemplaron el show por Tv UNAM.
Los fanáticos que no pudieron asistir contemplaron el show por Tv UNAM. (Nelly Salas)

México

Y ahora, aquel por el que sus corazones han estado esperando, el mariscal de campo de las preguntas, el King Kong del conocimiento, el duque de la discusión…”, esas fueron las palabras con las que el público reunido en la explanada del museo Universum estalló en una Goya para recibir a su más entrañable científico, el de la bata “verde moco” y cabellera alborotada, Beakman.

Paul Zaloom, el actor estadunidense que hipnotizó a niños y adultos de toda América con el programa de televisión de divulgación científica infantil El Mundo de Beakman, se presentó ayer en la UNAM como parte de los festejos por el 75 aniversario del Instituto de Física de esa casa de estudios. Ni los yerros del traductor y voz del personaje en español,  Juan Carralero, en las cifras que daba el protagonista pudieron reducir el ánimo.

Ahora su público, que llenó con los 4 mil boletos la sede del evento, además de los muchos más que lo miraban por Tv UNAM, se conformó por estudiantes que cursan desde el bachillerato hasta el posgrado, pero no importaba demasiado la edad o el grado académico, porque todos regresaron a aquella época, en los 90, cuando el show se estrenó en México luego de que en Estados Unidos hiciera su debut el 18 de septiembre de 1992.

“La gente, sobre todo en Latinoamérica, me dice: ‘Gracias a ti soy científico, soy biólogo, soy físico…’. Luego me comentan que de seguro estoy cansado de escuchar ese tipo de cosas. Yo les respondo que nunca, nunca me cansaré de eso”, reconoció el neoyorquino de 62 años durante el espectáculo.

La primera parte de la presentación inició a las 14:37 horas, con 27 grados Celsius, cuando saludó al público con su esperado “ustedes están en el mundo de Beakman” y realizó el experimento de sostener dos tenedores y un mondadientes con solo un dedo. “Pueden hacerlo con la mesera del próximo restaurante que visiten”, apuntó. Después utilizó esta demostración para explicar cómo es que funciona el centro de gravedad: “La combinación entre los que somos, nuestra masa, y las cosas alrededor en el espacio. No es magia, es ciencia”, afirmó.

Pidió a dos voluntarios del público. Jenny, estudiante de posgrado de química, quien también reconoció con un “por ti”, la influencia del actor en su profesión, y Arturo, biólogo, subieron al escenario para demostrar que el equilibrio era más importante que la fuerza.

Luego vino la química: con una cubeta y hielo seco demostró cómo las sustancias pueden pasar de estado sólido a gaseoso: sublimación. Y dejó caer agua jabonosa en el balde, el cual espumeó hasta arrancar el aplauso de los fanáticos, que ya no necesitaban muchos motivos para vitorear al actor.

La parte de los experimentos, “retos de Beakman”, decían los asistentes, continuó con una demostración de cómo el chasquido de un látigo, instrumento que rebasa la velocidad del sonido, es captada por el cerebro como un golpe, pero no hay tal, pues es el romper del viento lo que se escucha: explosión sónica.

Todavía faltaba el momento del papel de baño, sí, ese que con la ayuda de una compresora hizo volar hacia el público terminando un acto, pero aún no era el final de la presentación, pues Paul Zaloom, el histrión, esperaba tras Beakman para saludar a sus fans, quienes fueron testigos de la presentación que concluyó a las 3:40 de la tarde.

Hoy se realizará la segunda presentación en la misma sede a la cinco de la tarde.

Él se llama Paul

Antes de que iniciara el espectáculo, los organizadores dieron un mensaje a la audiencia. “El espectáculo estaba planeado para 400 personas, pero nos dimos cuenta de la cantidad, de la gran cantidad de admiradores, y tuvimos que cambiar de sede”, dijo mientras se impacientaban los asistentes que ya gritaban “Beakman, Beakman”. “Paul me mandó a darles un mensaje. Cuando termine el show va a volver a salir”. Y lo hizo.

Concluyendo los experimentos y juegos con el público, Zaloom salió sin la bata y sin la peluca, pero con un iPad en las manos con el que comenzó a grabar al público. “Mis amigos en Estados Unidos no me creen cuando les digo que soy famoso en México, así que se los probaré”, narró y luego dejó correr un video en el que explicó su vida, la antes y después de Beakman, con la muerte de Mark Ritts, quien interpretaba a la Rat Lester, por cáncer; la poca paga por las retransmisiones del show o qué pasó con las asistentes de laboratorio que lo acompañaban.

“Me preguntan que si soy un científico y que si es mi cabellera. No, no soy científico, soy un titiritero, caricaturista, actor. Y no, no tengo cabello, soy calvo”.

FUERON CIENTÍFICOS Y PROFESORES

-Antes de las 10 de la mañana, ya había gente cerca de la explanada de Universum para entrar y ser los primeros en la fila para ingresar a la sede de la presentación de Beakman Live.

A la una de la tarde en punto, cuando se estaba preparando el sonido, el público ingresó para tomar sus lugares. Entre ellos estaba un grupo de científicos históricos que iban liderados por Albert Einstein: “Vine a apoyar a Beakman, porque el apoyo es como la teoría de la relatividad…”, dijo con acento alemán. En realidad eran becarios de Universum que se disfrazaron de grandes personajes para demostrar que el Instituto de Física puede ser un impulsor de la divulgación, así apareció Isaac Newton y hasta Galileo.

Otros, los fanáticos del personaje, opinaban que “fue maravilloso, pero cómo fue que pensaron que no se iba a llenar, si iba a causar tanta nostalgia”, sostuvo María Ayala, profesora de bachillerato asistente al evento.

Los niños pequeños, que eran los menos, reconocieron a Beakman porque es el hombre “de la bata que sale en (el canal) Tiin”, aunque para todos los demás siempre haya sido en Canal Once.

 

Claves

La serie

-El mundo de Beakman está inspirado en el cómic You Can With Beakman And Jax, de Jok R. Church.

-La transmisión iniciaba con la participación de las marionetas de unos pingüinos que lo sintonizaban desde el polo sur: Don y Herb.

 -Fue estrenada en México en 1994 en el entonces Canal Once, hoy Once Tv. Dejó de aparecer en 2002 y volvió en 2012.