Unirán a dos estados con cadena humana

Buscarán que el mundo voltee la mirada hacia la enorme obra hidráulica.
Guillermina Acosta Barrera, presidenta del Patronato Acueducto e invitados.
Guillermina Acosta Barrera, presidenta del Patronato Acueducto e invitados. (Héctor Mora)

Pachuca

Con una cadena humana buscarán que el mundo voltee la mirada hacia la monumental obra hidráulica del siglo XVI, la que espera en 2014 ser declarada Patrimonio de la Humanidad y que ya consiguió que gobiernos de dos estados y cinco municipios entre Hidalgo y Estado de México.

Alumnos de distintos grados y escuelas, se unirán de las manos este 14 de noviembre en una cadena que recorrerá parte del Acueducto del Padre Tembleque en Zempoala, buscan que más personas se involucren en su protección y cuidado, pero sobre todo concientizar sobre la importancia del complejo hidráulico más importante y antiguo de América.

Guillermina Acosta Barrera, presidenta del Patronato Acueducto Tembleque A.C., es la impulsora de esta convocatoria en la que participará la correspondiente zona escolar, además de estudiantes de bachillerato y de la Universidad Politécnica de Pachuca, del Tecnológico de Monterrey Campus Hidalgo, y el voluntariado de Casa Lamm.

“Estas serán las generaciones futuras que lo van a apreciar, estos niños serán los próximos presidentes municipales, los delegados o regidores dentro de diez años, y queremos mejor decirles de una vez cómo preservar y salvaguardar este monumento.”

Una atención que se presta urgente, comenta la voluntaria, si bien en veinte años de labor del Patronato se consiguió que gran parte de la población de Zempoala conozca y respete el trayecto del acueducto, aún falta mucho por hacer, “sobre todo en los municipios del Estado de México, y entre los más jóvenes, que sean ellos quienes lo protejan”.

Para esta cadena de 49 kilómetros, se contemplaron tres puntos estratégicos: el primero en los manantiales al oriente del cerro del Tecajete, donde nace el afluente que transportaba el acueducto, y donde participarán las escuelas de los pueblos de Santa María Tecajete, Santo Tomás y Tlacomulco.

Un segundo punto estará en el aljibe ramal Zempoala, donde el resto de las escuelas de nivel básico del municipio tendrán participación. Un tercer punto en la Arquería Mayor, ubicada en la barranca de Tepeyahualco, y en el que los estudiantes del Colegio de Bachilleres, los universitarios y los voluntarios unirán sus manos. Y de manera tardía se sumaron escuelas de Otumba y Nopaltepec, del Estado de México, que también harán una cadena en la caja de agua donde termina la obra.

Esta relación con la educación ha permitido un importante prestigio en la labor de restauración del Patronato, “el Acueducto es como una universidad abierta, en estos años han trabajado en él estudiantes de distintas disciplinas de catorce universidades, incluyendo extranjeras”. “

“Hoy podemos ver que este esfuerzo, el emprendido hace veinte años por el Patronato y su fundador, Ángel Cerda, da resultados, y es el ver que las autoridades han volteado a ver al acueducto, el empeño en el que trabajaron los gobiernos de los dos estados y el Instituto Nacional de Antropología. De nuestra parte queda concluir con la restauración que se ha vuelto nuestra tarea diaria”, agregó Acosta Barrera.

Ley para el acueducto

El Acueducto del Padre Tembleque requiere de ordenamientos jurídicos que lo protejan a él y al entorno ambiental y paisajista que lo circunda, consideró Guillermina Acosta. “El monumento tiene leyes nacionales e internacionales que deben ser ejecutadas, el problema es que no es así, se necesita que se cumplan. El Patronato por eso siempre ha buscado que tenga una ley que se aplique exclusivamente para el Acueducto; se necesitan que los dos gobiernos, que cada uno haga lo que le toca, y por eso apostamos a la educación, porque cuando conoces algo no necesitas que alguien de ordene cuidarlo”, comentó.

La presidenta del Patronato mencionó los esfuerzos de la organización para que el monumento tenga su ley de protección particular, que incluyen un dosier elaborado con estudiantes del ITESM, con un resumen de los ordenamientos locales y federales que avalan esta iniciativa, mismo que fue entregado ya a los gobiernos de los estados de México e Hidalgo, así como al INAH.

Y el compromiso de ambos gobiernos estatales lo respalda un documento por escrito, dijo Acosta Barrera, firmado por los entonces gobernadores Enrique Peña Nieto y Miguel Ángel Osorio.