Trolebuses culturales, a la basura

Por disposición de la delegación Cuauhtémoc, estos vehículos fueron retirados del Parque España, Parque México y la Plaza Luis Cabrera.

Ciudad de México

Los Trolebuses escénicos del corredor Roma-Condesa fueron retirados por las autoridades de la delegación Cuauhtémoc del Parque España, Parque México y la Plaza Luis Cabrera.

Uno de ellos, el Doble Vía, ubicado en el Parque España, coordinado por el dramaturgo y productor Eloy Hernández, fue trasladado el 8 de febrero pasado a un depósito de camiones de basura ubicado en las calles de Pino y Eulalia Guzmán, en la Colonia Santa María la Rivera.

Los otros dos presentan problemáticas diferentes: mientras que La otra nave, dirigida por Marco Vieyra en el Parque México, según las autoridades cobraba 150 pesos por función y vendía tapas y vinos, a pesar de que el espacio está concebido como un lugar gratuito, El Foro, que se encontraba en la Plaza Luis Cabrera, fue retirado del lugar porque las autoridades llegaron a un acuerdo con su curadora: Judith Inda.

El productor se hizo cargo del camión Doble vía en enero de 2012. A lo largo del año programó 148 obras de teatro, a la que asistieron tres mil 700 personas en promedio. El sitio fue uno de los sitios donde se realizó el Primer Encuentro de Espacios no Convencionales, entre el 15 de abril y el 16 de mayo.

A la convocatoria se postularon 50 agrupaciones y se seleccionaron 22. Hubo mil 200 espectadores, de los cuales 35 por ciento fueron desempleados: "es decir, el lugar cumple un rol esencial para la gente que no puede pagar un boleto de teatro", comenta Hernández.

Una vez comprobado el éxito de ese primer encuentro, las autoridades delegacionales decidieron hacer un segundo. En diciembre, el director del área cultural, Gerardo Zapata propuso lanzar una convocatoria abierta a la comunidad artística para presentar proyectos a desarrollar en los trolebuses culturales, la cual cierra hoy, explica.

La convocatoria fue apoyada por el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, en un twitter publicado el 7 de febrero, donde decía: "¡Arte en la ciudad! 'La delegación Cuauhtémoc invita a consultar la convocatoria para participar en los Trolebuses culturales'. Más información en: http://bit.ly/1be3dij". Sin embargo, un día antes "alguien bajó la invitación de la página de Internet de la delegación, por lo que el twitt de Mancera fue borrado", dice.

El 4 de febrero, José Luis Domínguez Rodríguez, asesor del delegado Alejandro Fernández Ramírez, le comentó a Eloy que los trolebuses no se veían bien en las calles de la Roma y la Condesa, y que la convocatoria para presentar proyectos teatrales se tenía que quitar de Internet, recuerda el dramaturgo.

Hernández ha solicitado cuatro citas con el jefe delegacional para aclarar la situación. MILENIO, por su parte, llamó al director de cultura de la demarcación, Gerardo Zapata para solicitarle una entrevista. Hasta el momento no ha habido respuesta.

Marco Vieyra, fundador del proyecto de los trolebuses escénicos, asegura que es cierto que en su camión había un donativo "conciente" de 150 pesos, pero que no se vendían tapas y vino: "El artista tiene que vivir de lo que hace. La gente debe pagar por lo que ve.

La delegación Cuauhtémoc no aportaba nada, ni siquiera en la manutención de los camiones. Ellos jamás voltearon a ver lo que ahí pasaba. En mi proyecto participaron dramaturgos como Juliana Faesler, Richard Viqueira y Luis Mario Moncada, profesionales todos, así que no podíamos dejar de pagarles".

Las autoridades delegacionales no les interesa la cultura. La decisión de retirar estos trolebuses escénicos es absurda. No tiene visión y se están llevando entre las patas al delegado, Alejandro Fernández, menciona.

"Mi trolebús está en un corralón de la Ciudad de México. Gerardo Zapata me dijo que si lo quería sacar tenía que pagar la grúa. Además me pidieron opciones para llevarlo a otro lugar, y aunque les di cinco, no aceptaron ninguna", destaca.