Trasplante fecal, nuevo tratamiento contra colitis

Los especialistas señalan que, aunque resulta “asqueroso”, según la evidencia científica revierte 90% dicho mal y ayuda en casos de obesidad y diabetes.

Cancún

El trasplante fecal, basado en la utilización de heces generadas por un donante sano, ha contribuido a regenerar la microbiota de personas afectadas con colitis ulcerosa y con Clostridium difficile, incluso actualmente se reportan casos positivos de control de pacientes con obesidad, síndrome metabólico y diabetes.

Franco Scaldaferri, investigador de la Universidad Católica del Hospital Gemelli de Roma, Italia, explicó que aunque puede resultar “asqueroso” hay evidencia científica de que el trasplante fecal logra revertir 90 por ciento la colitis Clostridium difficile, caracterizada por infección gastrointestinal que provoca diarrea y dolor abdominal grave, y 40 por ciento de la colitis ulcerosa en la que hay inflamación del intestino grueso, del recto, y sangrado.

El proceso

Explicó que un trasplante de esta naturaleza se hace de la siguiente manera: se elige un donador sano, al que se hacen todos los estudios requeridos, de sangre y virológicos, y en caso de cumplir con el perfil, se le pide que las heces defecadas por la mañana sean entregadas al laboratorio donde serán lavadas y sujetas a otros análisis. 

“Puede ser un pariente, familiar o un amigo saludable. Una vez que se encuentra al candidato le solicitamos las heces excretadas en un día y ese depósito fecal queda en manos del microbiológico, quien hace todo el proceso de lavado, purificación con una solución salina y luego se transfiere al paciente, cuatro o cinco horas después.

“Se hace el trasplante por medio de una colonoscopia —se introduce por el recto o ano un tubo flexible con una cámara en su extremo—, por medio de un lavado intestinal o por una sonda nasogástrica que llega hasta el intestino con el propósito de sustituir los microrganismos alojados a los largo y ancho del intestino, que han atacado al sistema inmumológico”, detalló.

Todos los seres humanos, desde que nacen, tienen una microbiota conformada con bacterias, con microrganismos que resultan benéficos para el organismo, ya que suelen protegerlo de agentes invasores; sin embargo, el consumo de alimentos pobres en nutrientes, deficientes en vitaminas, así como el uso inadecuado de antibióticos y diversos medicamentos propician que estas bacterias se vuelven tóxicas y ataquen el organismo, de ahí el desarrollo de enfermedades graves como la colitis.

Estabilidad

Scaldaferri aclaró que aunque las personas trasplantadas han tenido una respuesta favorable en cuanto a que se logró sustituir su microbiota tóxica por una saludable, es importante esperar para observar cuánto durará el efecto del tratamiento y si existe la posibilidad de una recaída en el paciente. 

“No se sabe mucho sobre la estabilidad a largo plazo de los trasplantes fecales”, señaló en la Cumbre Sanofi que se llevó a cabo en Cancún, Quintana Roo, la cual congrega a 700 médicos y en la que se presentan trabajos de investigación reciente en diferentes áreas terapéuticas.    

 “Hemos demostrado en estudios clínicos recientes que ese tipo de trasplantes tiene eficacia en el tratamiento del síndrome metabólico, en el control de epidemias como la obesidad, incluyendo a pacientes con diabetes. 

“Hay muy buena evidencia científica, pero preliminar, necesitamos más estudios”, abundó en entrevista para MILENIO.

La microbiota está en contacto con las células epiteliales del intestino y, al hacerlo, se producen moléculas y hormonas, entran en contacto con el tejido adiposo, muscular, con el hígado e intestinos. Todo lo que comemos, al final de cuentas, pasa por el hígado y por esa razón la microbiota tiene injerencia en la diabetes.

“Si hay una mala relación entre la microbiota intestinal con el hígado habrá enfermedad, cronicidad, pero si cambiamos esa relación podemos restaurar la sensibilidad de la glucosa”, añadió. 

La composición de la microbiota puede contribuir a un desequilibrio de peso y alteración del metabolismo. Las evidencias en los modelos animales, dijo, sugieren que es posible que la microbiota de los sujetos obesos tenga una mayor capacidad para captar energía de la dieta proporcionando sustratos que pueden activar el metabolismo, interferir en bajar el tejido adiposo.

 En la reunión médica, Rodrigo Vázquez Frías, especialista del Hospital Infantil de México, aseguró que uno de los graves problemas que enfrenta el país es que más de 75 por ciento de las recetas que reciben los pacientes con algún tipo de infección sugieren antibióticos cuando no es necesario, lo cual afecta la microbiota y propicia obesidad.