Tránsito regio deja sin protección a feligreses

Personas que acudieron a ver la representación religiosa, y los mismos actores, tuvieron que esquivar vehículos en el camino a la Basílica.

Monterrey

Ante el reto de cargar la cruz de 80 kilogramos, soportar los latigazos de los gladiadores romanos y morir para salvar los pecados del mundo, el Jesucristo de la colonia Independencia sufrió por el abandono de la Secretaría de Seguridad Vial del municipio de Monterrey.

Por más de 70 años, el Vía Crucis se realizó tradicionalmente por las calles del también conocido barrio San Luisito sin el apoyo de unidades de Tránsito, teniendo que sortear con las rutas de transporte urbano y autos particulares.

Así, el Nazareno no sólo tenía que hacer alto en su trayecto a la crucifixión debido a los golpes que recibía, sino porque tenía que esperar a que pasara un automóvil que circulaba por la calle Jalisco.

Incluso, un chofer de la ruta 17 Santuario detuvo su marcha intempestivamente en Nueva Independencia y Jalisco, cuando de repente se topó con el contingente de espectadores al Vía Crucis.

“No vinieron, pedimos el apoyo, pero no vinieron”, comentó uno de los organizadores de la Basílica de Guadalupe, al referirse al apoyo de agentes de Tránsito.

En otros años, la Secretaría de Vialidad ha estado atenta a las diversas actividades religiosas, como lo son las peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe, pero en esta ocasión no fue así.

Quienes sí hicieron presencia fueron las unidades de la Fuerza Civil, quienes apoyaron en contener la seguridad de los asistentes. Sin embargo, tampoco parecían muy enterados del tema, pues incluso preguntaron a los organizadores cuál sería el recorrido del contingente.

…Y EL CIELO SE NUBLÓ

El Jesucristo de la Independencia inició su recorrido por la calle Libertad. Su primera caída fue sobre la calle Jalisco, donde los familiares de Luis Alberto López Escalón (quien personificó a Jesús) lo veían desfallecer desde la puerta de su hogar.

“Es mi sobrino, no le peguen tan duro”, expresó un familiar del joven, quien repite en el protagónico por segundo año.

Este Vía Crucis fue distinto al de años anteriores, en cuestión de número de asistentes. Aunque sin cifras oficiales, la explanada de la Basílica apenas y congregó a unas mil personas, cuando en años anteriores se llenaba.

Como en años anteriores, el recorrido inició por la calle Libertad, para subir por Jalisco, avanzar por Nueva Independencia y después tomar Nuevo León, y así enfilar de nuevo al Santuario.

La conmoción entre los más pequeños es más evidente. Los niños aún se asombran por los golpes que recibe el joven que personifica a Jesús, mientras que los adultos registran el momento a través de su celular o tabletas.

Y aunque los vecinos toman las azoteas y terrazas de sus viviendas para observar el montaje, hay quienes deciden seguir trabajando, como sucedió en una tintorería de Nueva Independencia y Jalisco.

Tras recorrer las 12 estaciones y enfrentar las últimas dos, Jesús yacía sobre la cruz junto a Dimas y Gestas. Fue en esta escena cuando el cielo de la ciudad, hasta entonces seminublado, se cerró por completo oscureciendo más el panorama.

El Vía Crucis de la colonia Independencia es uno de los más tradicionales de la ciudad. Se ha realizado desde hace 70 años, anteriormente se realizaba por toda la colonia hasta llegar a la zona conocida como “El Tanque”.

:CLAVES

EN RIESGO

En otros eventos, como las peregrinaciones, o incluso actos de carácter político, como marchas, ha habido el apoyo de la Secretaría de Vialidad para evitar accidentes.

A pesar de que se solicitó su colaboración, la dependencia del municipio de Monterrey no envió a ningún elemento para desviar el tráfico vehicular por donde pasaba Jesús.