Tom Sawyer, una renovada crítica de la sociedad

Sexto Piso publica una nueva versión de la obra de Mark Twain con la traducción al español actual por Mariano Peyrou e ilustraciones de Pablo Auladell.

México

Alguien ha dicho que Las aventuras de Tom Sawyer es, ante todo, un libro de memorias. La infancia y la adolescencia de Mark Twain se encuentran en cada uno de los pasajes de la historia, incluso en los personajes que acompañan la trama, como el que se convirtió en protagonista de otra novela: Huckleberry Finn.

Novela de 1876 que relata la historia de Tom Sawyer, un niño que vive en el sur de Estados Unidos, inspirada en el poblado donde vivía el autor, que es el retrato de la época y su sociedad.

Twain había escrito en el prefacio: “La mayor parte de las aventuras relatadas en este volumen ocurrieron de verdad. Una o dos son experiencias mías, y el resto, de chicos de mi colegio. Huck Finn está sacado de la vida real, y Tom Sawyer también, pero no inspirado en una única persona; es una combinación de las características de tres chicos que conocí, y por lo tanto pertenece al orden compuesto de la arquitectura”.

En el 140 aniversario de la publicación de esta novela clásica, Sexto Piso ofrece un nuevo acercamiento a ella con las ilustraciones de Pablo Auladell y la traducción de Mariano Peyrou, quien reconoce que se trata de una obra que había leído en la infancia y que no se había vuelto a acercar a ella.

“Lo que más me impresiona ahora, al pensarlo, es que toda la vida he recordado este libro. Creo que olvidamos la mayoría de los libros que leemos, pero en el caso de Tom Sawyer muchos de sus episodios y el ambiente se nos quedan en la memoria”.

Al proponerse la traducción al español contemporáneo, el también escritor se encontró con una historia que muestra cuestiones humanas y sociales que parecen eternas: la vanidad, la inocencia, la estupidez, los prejuicios y  la perversión de los niños por parte de los adultos.

“Pero creo que la historia no tiene demasiada importancia más que como entretenimiento, y que lo importante es, por un lado, una imagen de la infancia (que no es la actual) y, por otro, una crítica ácida, sarcástica e implacable de la sociedad (que sigue absolutamente vigente)”, dice Peyrou.

Una traducción libre

Críticos han resaltado de la obra de Twain su capacidad para fascinar a lectores de cualquier edad, en gran parte debida a la presencia de una mirada irónica que contrasta con las aventuras de Tom Sawyer, un personaje emblemático de la literatura estadunidense, al grado de que William Faulkner llegó a definir a Twain como el padre de ella.

Peyrou tuvo que acercarse al vocabulario de un ambiente rural en el sur de Estados Unidos del siglo XIX, y “no es nada sencillo traducir eso”, explica.

“Y la opción de sustituirlo por un lenguaje rural actual (con faltas de ortografía y reflejando la pronunciación) me pareció grotesca e inevitablemente localista, así que decidí tratar de trasladar todo eso a otros lugares: la sintaxis, las repeticiones, el tono... Ésa es la mayor dificultad de la traducción, creo: cuando hay que llevar lo que pertenece a una dimensión hasta otra”.

Hay que recordar otras palabras de Twain cuando hablaba de la novela, obra dirigida a los niños y jóvenes que no debía ser rechazada por los adultos, “pues parte de mi propósito ha sido tratar de recordarles a los adultos, de un modo agradable, lo que fueron, y cómo se sentían, pensaban y hablaban, y las curiosas empresas en las que a veces se involucraban”.

Versiones

Ubicada entre las obras fundacionales de la literatura estadunidense, Las aventuras de Tom Sawyer fue tan importante que se le encontró espacio en otros géneros: una versión cinematográfica de 1938, que tuvo una nominación al Oscar y en el Festival Internacional de Cine de Venecia.

Tiene varias versiones en forma impresa, pero también hay acceso libre a la obra en formato electrónico de forma gratuita, como en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

En 1973 fue realizada otra versión cinematográfica, pero de corte  musical, en la cual participó Jodie Foster como Becky Thatcher, y de Johnny Whitaker como Tom Sawyer. También fue nominada al Oscar.  

Fragmento del libro ilustrado de Tom Sawyer