La Cineteca Nacional presenta el ciclo fílmico 'Todo Eisenstein'

El amplio programa dedicado al gran director ruso, que empieza mañana, incluye también cintas dedicadas al análisis de su obra.
Su amor por el país se podrá apreciar en este muestra.
Su amor por el país se podrá apreciar en este muestra. (Especial)

México

El cine soviético revolucionó la cinematografía mundial a partir de los años veinte. Su principal exponente fue Serguéi M. Eisenstein, a quien la Cineteca Nacional dedica una retrospectiva desde mañana y hasta el 1 de febrero de 2015.

En la sala 8, Hermanos Rodríguez, se proyectarán 14 medios y largometrajes, así como cinco cortometrajes, que integran el ciclo titulado Todo Eisenstein. Además, se incluyen cinco trabajos producto de los diversos análisis que ha inspirado su obra.

La selección iniciará con la ópera prima del realizador: La huelga (1925), historia de un grupo de obreros en la Rusia zarista que deciden ir a huelga. El filme será antecedido por el cortometraje El diario de Glumov (1923), sátira política a través de la pantomima circense.

El acorazado Potemkin (1925) es la pieza canónica de la cinematografía mundial, obra maestra sobre el levantamiento de los marineros del barco Potemkin contra sus superiores, cansados de las vejaciones a las que son sometidos. El encumbramiento intelectual del director ruso es tangible en Octubre (1928), que recrea el final de la monarquía Romanov en 1917. Le sigue Lo viejo y lo nuevo (1929), que retrata la lucha agraria durante la transformación de una comunidad campesina, en la cual se insertan las nuevas tecnologías.

En Miseria y fortuna de las mujeres (1929), Eisenstein buscó concientizar a los poderes políticos de Europa para aprobar leyes a favor del aborto. La primera experiencia sonora del director fue en Romance sentimental (1930), ensayo audiovisual.

El amor del cineasta soviético por México se puede apreciar en muchas de las piezas del programa: El desastre en Oaxaca (1931), con escenas filmadas un día después del fatal terremoto del 15 de enero de 1931, que destruyó buena parte de la ciudad de Oaxaca; considerada perdida tras la Segunda Guerra Mundial, la controvertida El prado de Bezhin (1935) se presenta en una versión restaurada de 1967.

¡Qué viva México! (1979) es el filme inexistente más famoso: Mosfilm, la empresa estatal cinematográfica rusa, adquirió los materiales filmados por el cineasta en México entre 1930 y 1932, y el cineasta Grigory Alexandrov, cercano al director durante su odisea mexicana, realizó esta versión, la más cercana que existe a las intenciones originales.

Eisenstein hizo un gran fresco que tuvo una notable resonancia en el contexto de su estreno, con la Segunda Guerra Mundial ya muy cercana: Alexander Nevsky (Unión Soviética, 1938), primer largometraje sonoro del cineasta.

Eisenstein recibió de Stalin la encomienda de filmar una trilogía sobre el zar Iván IV, apodado El Terrible; el resultado fue Iván el Terrible, parte I (1944), en el que dio forma a una épica del ascenso heroico del protagonista a la cumbre del poder mediante su sagacidad política. La continuación, Iván el Terrible, parte II: La conspiración de los boyardos (1958), quedó trunca cuando Stalin rechazó el retrato que del personaje hizo Eisenstein.

Asimismo, se incluyen los documentales El círculo eterno: Eisenstein en México (1996), de Alejandra Islas; Serguéi Eisenstein 1898-1948 (1958), de Vassily Katanian, y Serguéi Eisenstein. Postscriptum (1978), de Ansis Epners. También se proyectará Eisenstein (2000), de Renny Bartlett.

La película mexicana de Eisenstein (1958) es una recopilación de las tomas diarias filmadas durante la realización de ¡Que viva México!. Asimismo, en 1983 Alejandro Pelayo dedicó parte de la serie televisiva Los que hicieron nuestro cine al autor soviético.

Consulte el programa completo en: www.cinetecanacional.net/