Tlatelolco: medio siglo de utopía urbana

El gran conjunto habitacional fue un proyecto del "milagro mexicano" para dotar de vivienda a los capitalinos más necesitados.
El pasado del lugar es muy amplio: desde la resistencia mexica contra los conquistadores hasta el derrumbe del edificio Nuevo León en 1985.
El pasado del lugar es muy amplio: desde la resistencia mexica contra los conquistadores hasta el derrumbe del edificio Nuevo León en 1985. (Octavio Hoyos)

México

Hace medio siglo la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco era uno de los grandes proyectos urbanos de la arquitectura moderna del país, producto de la visión de Mario Pani; en la actualidad ese imponente espacio es un lugar lleno de contrastes.

Tlatelolco es un sitio cargado de historias y tradiciones que durante el siglo pasado se transformó en un conjunto habitacional para “acomodar” a las personas que no vivían en buenas condiciones; el propio Pani quería transformar lo que llamaba la zona de “los tugurios”, que en aquellos años envolvía a la gran urbe, con la intención de reubicar a los marginados, recuerda Eunice Hernández, subdirectora de Vinculación y Comunidades del Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT), de la UNAM.

“Por esa razón Carlos Monsiváis llamó a Tlatelolco ‘la utopía del México sin vecindades’”, recordó la funcionaria universitaria al dar a conocer el programa con el cual se conmemorarán los 50 años de la construcción del Conjunto Urbano Presidente Adolfo López Mateos de Nonoalco-Tlatelolco.

Este sitio, ubicado al norte de la metrópoli, cuenta con un inmenso legado que proviene de la época prehispánica, pues era el gran centro comercial y, además, fue el último bastión de la resistencia mexica ante los españoles; durante la Colonia fue sede del Colegio de Tlatelolco.

En este lugar, en el edificio de Relaciones Exteriores, se registró la firma del Tratado de Tlatelolco, por el cual más de una treintena de países pugnaban por la desnuclearización de América Latina y el Caribe, en 1967. Un año más tarde, se escribiría uno de los pasajes más trágicos de la historia de México: la matanza estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas.

“De ahí que el Memorial del 68, inaugurado en 2006, sea un símbolo de aquellos terribles sucesos, un símbolo también de la justicia y la libertad de muchas de las demandas estudiantiles, que nos hablan de la utopía y la quimera”, añade Hernández.

Edificado en terrenos expropiados que utilizaba Ferrocarriles Nacionales como patios de maniobras y carga en Nonoalco, el espacio fue con anterioridad la prisión militar y sede del primer batallón de guardias presidenciales. El conjunto se proyectó para tener más de 11 mil departamentos en más de 964 mil metros cuadrados; fue inaugurado en noviembre de 1964, si bien durante los sismos de 1985 quedó seriamente afectado, al grado que se derrumbó uno de sus edificios más importantes, el Nuevo León, y muchos de los aledaños tuvieron que ser reacondicionados.

Tlatelolco también ha servido como set cinematográfico, pues se han filmado decenas de películas, entre ellas Rojo amanecer. Hecho que llevó a la CCUT a diseñar un ciclo de cine, pues en este sitio se han rodado filmes como Del brazo y por la calle, sin mencionar las cintas de Mauricio Garcés.

La primera actividad conmemorativa por el medio siglo de la inauguración del conjunto habitacional será la presentación de la obra teatral Utopya, de la Compañía TeatroSinParedes, con la que se exploran el binomio de utopía y espacio habitable que siempre ha estado presente en la zona.

CONMEMORACIONES

En el CCUT se han propuesto rescatar la memoria histórica, al tiempo que se pretende conocer cómo los habitantes de la zona están relacionados con su presente y con su pasado.

En esta conmemoración se lanzará un programa exhaustivo alrededor de la crónica por medio de su programa fomento a la lectura, para lo cual se organizará un concurso de creación literaria abierto a los estudiantes, amas de casa, jubilados, adolescentes y a todos aquellos que deseen expresarse y compartir sus diferentes vivencias en la unidad habitacional.

Asimismo, se desarrollará, a partir de marzo un ciclo de conferencias para analizar lo que ha sido Tlatelolco al paso de los años, por lo que se contará con la presencia de historiadores, periodistas y arquitectos.

TEATROSSINPAREDES

Si hay un lugar donde se debe hablar de utopía es en Tlatelolco: espacio donde se han registrado historias de muerte, de violencia, pero también de intercambio cultural y de desarrollo arquitectónico, afirma el director teatral David Psalmon.

En la presentación de la obra mutidisciplinaria Utopya, del grupo TeatroSinParedes, Psalmon explica que la utopía es un grito de amor y esperanza, aunque lo que está detrás de la obra no es la constatación de lo que fue o del horror que se vivió en Tlatelolco, más bien se refiere a una realidad que nos rebasa, y con la cual ellos quieren dialogar.

“Nosotros creemos que lo más importante en este mundo es sembrar amor y esperanza, siempre partiendo de un conocimiento real de lo que pasó, no se trata de negar nuestra historia, sino de que es posible reescribirla”.

Se proponen construir sueños, es decir, remendar los sueños rotos.

La obra Utopya ofrecerá funciones los sábados y domingos del 15 de febrero al 23 de marzo, en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, ubicado en Ricardo Flores Magón 1, en la colonia Nonoalco-Tlatelolco.