Tlaquepaque se viste con los colores de la muerte

A la celebración que continúa hasta el domingo se ha sumado un gran número de empresarios.
Durante el recorrido se cerarron vialidades como la calle Juárez.
Durante el recorrido se cerarron vialidades como la calle Juárez. (Nacho Reyes)

Guadalajara

“El muerto al pozo y el vivo al gozo”, el refrán se relaciona con  uno de los rituales si bien más coloridos y sublimes también festivo y ceremonial al mismo tiempo: el día  de los santos difuntos y de todos los santos que es celebrado a lo largo del país. Tlaquepaque resalta en esta celebración porque decidió involucrar a todos los comerciantes de su Centro Histórico. El resultado se consolida como el IV Festival de Muertos Tradición Viva. Ayer por la tarde se inauguró dicho festival con el recorrido que hizo un contingente de cerca de 500 personas caracterizados de catrinas y catrines, carros alegóricos y entre ellos una comparsa que hace referencia a la obra del destacado escultor tlaquepaquense Sergio Bustamante. Durante la inauguración estuvieron presentes además del artista, el alcalde Alfredo Barba y Noemí Macedo, directora de Cultura Municipal, entre otros funcionarios.

Esta gran orquestación se llevó varios meses de preparación. Durante la última semana el Centro Histórico de San Pedro Tlaquepaque se volcó en la confección de una ornamentación que engancha los cinco sentidos de los transeúntes. En las calles ondean el papel y el plástico picado, todo huele a cempasúchil, se ve a empleados de negocios, particulares y del ayuntamiento como Edgar Aguilar, concentrados aún en la ornamentación de muros y macetas. El Parián se ha convertido en un gran Panteón. El colectivo restaurantero colgó figuras calavéricas de mujeres con trenzas. Puede verse una calavera borracha que porta en su mandíbula un cigarrillo, sostenida en un columpio mientras con un ojo cerrado, fija el otro en la mirilla de un revólver que su mano sostiene firme apuntando hacia el frente. Otra come un trozo de papaya, y al lado de ella se extiende una fila de calaveras de cartón pintado esperando ser colocadas.

El Museo Regional de la Cerámica invita a descansar en su fresco ingreso donde se realizará el certamen juvenil Gala de catrinas, son 60 jóvenes a partir de 14 años de edad que se apuntaron para desfilar y mostrar su talento en la caracterización de la muerte. Inicialmente había 50 lugares, pero la demanda invitó a los organizadores a extender el cupo hasta 80 concursantes en las categorías contemporánea, tradicional e innovadora. Al fondo, Mariana Orendáin construye más que una ofrenda, la tétrica historia de Amelia, una mujer que perdió a su esposo y jura que lo escucha cuando lloran los cuervos así que se dedica a alojarlos en su casa, que queda en ruinas. Esta historia ilustrada es la contribución de Tequila Cuervo en el festejo.

El Centro Cultural El Refugio, hasta ayer era  un hormiguero de personas: unos regaban polvos de colores que forman figuras como cruces, forraban cajas con papel de china, acomodaban decenas de calaveras de azúcar. Al patio le brotaron cerca de veinte catrinas de papel maché de 1.6 metros de altura que se disputan el primer lugar del certamen. Hay catrinas ornamentadas al estilo wixárica, danzantes, guerreras montadas en el esqueleto de un caballo, veracruzanas, oaxaqueñas, todas con pechos grandes que brotan del tórax y se apegan a la temática de la convocatoria: Folclor nacional y autóctono. Cada figura fue fabricada por una sola persona, todos pasaron por el taller de artes plásticas de Ángel Carranza, quien les enseñó la técnica. El resultado de toda esta ebullición puede disfrutarse hoy y mañana.

“Para esta ocasión tan sólo en el concurso de ofrendas participaron 85, pero hubo otros 20 altares que se hicieron sin entrar al certamen”, comenta Adriana Gauna, directora de Museo del Pantaleón Panduro, que coordina las inscripciones de los participantes. Los jueces escogidos para esta edición 2014 son Yuri Zataráin, Julio César Chávez, Lucy Topete, Flor de la Patrona. La lista de jueces de la gala de catrinas son: Lucía la de la Flor, Camilo Ramírez, director del Instituto de la Artesanía Jalisciense (IAJ), una representante del colectivo de mujeres empresarias y la directora de la cadena de ropa LOB México. La fiesta continúa hasta el 2 de noviembre. Hoy se realiza el encendido de velas. Mayor información en la página de Facebook Cultura Tlaquepaque.