The Gloaming rescata la tradición musical irlandesa

Existe un estereotipo sobre este género, “pero al escucharnos la gente se sorprende de cuán emocional puede ser”: Thomas Bartlett.
El grupo grabó su primer disco en el sello Real World.
El grupo grabó su primer disco en el sello Real World. (Fergal Ward)

México

La presentación del grupo de música irlandesa tradicional The Gloaming en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, el próximo jueves 19 de marzo, nos hace pensar en aquella frase que ha sido atribuida al poeta irlandés William Butler Yeats: “Aquí no hay extraños, únicamente amigos que no se han conocido”. Aunque no sean muy populares en México, la calidad de su música, contagiosa, es cosa garantizada: basta conocerla.

Fundado en 2011, el grupo está conformado por los violinistas Martin Hayes y Caoimhín O‘Raghallaigh, el guitarrista Dennis Cahill y el vocalista Iarla O’Lionáird, todos ellos irlandeses, más el estadunidense Thomas Bartlett en el piano (también conocido como Doveman). Su gran mérito ha sido atraer al gran público a la música tradicional irlandesa, tocada en su propio estilo, a la manera como hizo Buena Vista Social Club con el son cubano (aunque, claro, son un poco más jóvenes).

Bartlett, quien también es productor y ha trabajado con figuras como Yoko Ono, Bebel Gilberto, David Byrne y Grizzly Bear, entre muchos otros, cuenta en entrevista con MILENIO que creció en Vermont. Desde jovencito tocaba en bailes de música country, la que define como “una especie de mezcla de música irlandesa tradicional y música del sur de los Montes Apalaches, muy antigua. Con el paso de los años me interesé más en la música tradicional irlandesa”.

El pianista recuerda que el primer disco compacto de Martin Hayes salió cuando él tenía 11 años. “Yo era su gran admirador y mis padres me llevaron a verlo. Tuve la oportunidad de conocerlo y durante años mantuvimos el contacto. Martin seguía también lo que yo hacía con otros artistas, y un día sugirió que formáramos The Gloaming”.

Tocar con Hayes fue para él un sueño hecho realidad, además de que durante muchos años se había dedicado más a su faceta como productor. “Producir es algo que me encanta, para mí es la mejor manera de interactuar con la música, pero significa que no tenía mucho tiempo para presentarme. Me emociona mucho estar en The Gloaming y regresar al ritmo que implican las presentaciones, me permite ejercitar los músculos como pianista. El nivel de interacción con los músicos en el escenario es muy emocionante: los cinco nos admiramos mutuamente y hay una energía verdadera”.

El grupo grabó su primer disco, The Gloaming, en el sello Real World de Peter Gabriel en 2013, lo que ha significado su exposición mundial. El pianista indica que en Irlanda su público es muy amplio, y que hay gente que se le ha acercado y le ha dicho “que nunca había puesto atención en la música irlandesa tradicional y que The Gloaming ha sido el camino para apreciarla por primera vez. Hemos encontrado que muchos de nuestros seguidores son personas que piensan que no les gusta la música tradicional o nunca pensaron escuchar música folclórica, pero la están disfrutando”.

Thomas Bartlett asegura que todavía existe cierto estereotipo de lo que es la música irlandesa “con una serie de piezas tocadas de manera muy rápida, luego estampas los pies en el suelo y todo eso —ríe—. Pero al escucharnos la gente se sorprende de cuán emocional puede ser la música. Mucho de nuestro repertorio está compuesto por melodías muy viejas, un tanto rearmonizadas y cambiadas, pero también hay cosas nuevas, escritas por mí y otros miembros de la banda”.

La música de The Gloaming, finaliza Thomas Bartlett, se escucha sobre todo en las estaciones de radio públicas, como la BBC en Londres o NPR en Estados Unidos. No es una música que se escuche mucho en la radio, agrega el entrevistado, “pero sí bastante en la radio cultural. Uno aprecia el hecho de que la gente disfrute nuestra música”.

The Gloaming se presentará el 19 de marzo en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, Donceles 36, Centro Histórico, 20:30 horas.