Buscan terminar estudios a pesar de la segregación

Algunos jóvenes aceptan que al llegar a la ciudad han pensado en regresar a sus comunidades debido a los malos tratos.
Tras cuatro años en la ciudad crearon la agrupación Arte Wixárrica.
Tras cuatro años en la ciudad crearon la agrupación Arte Wixárrica. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Como otros jóvenes provenientes de diversos estados del país, Maricarmen de la Cruz y Simón Minjarez Carrillo llegaron desde Jalisco a Nuevo León con los deseos de estudiar alguna carrera universitaria.

Apoyados por la asociación Misión del Nayar, estos jóvenes tienen el deseo de estudiar en Monterrey, para después regresar a sus pueblos de origen –principalmente ubicados en la Mesa del Nayar, en Nayarit– y trabajar allá.

Hay otros que se quedan a vivir aquí, aun y cuando la ciudad no termina por ser la más amigable para los visitantes foráneos.

Simón pertenece a la cultura wixárica –o huichol– de Jalisco y llegó a Monterrey hace cuatro años. Actualmente estudia pedagogía en un instituto ubicado sobre la calle Hidalgo, mientras que Maricarmen cursa la preparatoria.

Llegar a la ciudad no es fácil, menos para los integrantes de alguno de los grupos indígenas del país.

“Cuando entré la prepa es lo primero con lo que te topas, de indio no te bajan. En algún momento pensé en regresarme a mi tierra porque sí se batallaba mucho”, sostiene el joven de 21 años.

La asociación Misión del Nayar cuenta con el apoyo de diferentes personas y grupos para lograr que jóvenes coras, tepehuanas y wixáricas concluyan con sus estudios.

En Monterrey ofrecen apoyo a 18 chicos de entre 16 y 21 años, quienes están realizando estudios de licenciatura y preparatoria.

Simón refiere que no todos en Monterrey son reacios a relacionarse con ellos. Existen ciertas personas que se interesan por su cultura, su lengua y su tradición, sin embargo sí llega a ser algo difícil llegar por primera vez a estas tierras.

“A mí me molestaba que me dijeran indio, si me dicen indígena no hay problema, pero siempre es el indio.

“Afortunadamente también hay gente que se interesa por nuestra cultura, y hoy son nuestros amigos”, comenta.

Sin embargo, son los interesados en aprender de la cultura huichol los que los han motivado a crear un colectivo dedicado a este fin. Y aunque cada diciembre regresan a su comunidad para pasar las fiestas, también se quedan extrañando a los amigos de Nuevo León.

“Uno está feliz de ver a la familia, pero también te quedas con las ganas de estar con los amigos que tenemos aquí en Monterrey. Digamos que tenemos como dos familias”, expresa Maricarmen de la Cruz.

 BUSCAN DIVULGAR CULTURA

Tras cuatro años de residencia en la ciudad, Simón junto a otros tres jóvenes, han creado la agrupación Arte Wixárrica, con la que buscan difundir la cultura y promover su artesanía.

Bajo este concepto han acudido a escuelas primarias y secundarias para hablar de su tradición y cultura, incluso fueron invitados a la Universidad de Monterrey (UDEM)  para establecer el tema entre los jóvenes que realizan sus estudios en esta institución.

“Hay mucha gente que nos dice: ‘oye, yo quiero aprender tu idioma’, y eso es lo que estamos haciendo, enseñando lo básico, que son los saludos, pero sí hay quienes desean saber más de la lengua”, agrega.

Por el momento, el grupo se encuentran buscando un espacio fijo donde puedan impartir sus clases y que les sirva para vender sus artesanías.