Terapia genética ayuda contra cáncer de sangre

Remueven glóbulos blancos y los modifican para crear un gen que ataca a la enfermedad.
Emily Whitehead fue la primera niña en recibir el procedimiento.
Emily Whitehead fue la primera niña en recibir el procedimiento. (Ed Cunicelli/AP)

México

En uno de los mayores progresos en la lucha contra la leucemia y otras variantes de cáncer en la sangre, los investigadores reportaron un éxito sin precedente en el empleo de la terapia genética que transforma las células de la sangre en soldados que buscan y destruyen el cáncer.

Pacientes con un solo tipo de leucemia recibieron esta terapia experimental hace varios años y algunos siguen todavía libres del cáncer. Ahora, por lo menos seis grupos de investigación han tratado a más de 120 pacientes con muchos tipos de cáncer de sangre y de médula ósea con resultados notables.

El tratamiento consiste en la filtración de la sangre del paciente para remover millones de glóbulos blancos llamados células T y modificarlos en el laboratorio para que contengan un gen que ataca el cáncer y devolverlos al paciente en infusiones a lo largo de tres días.

“Uno puede tomar una célula de un paciente y transformarla en una célula de ataque”, explicó la doctora Janice Abkowitz, directora del área de enfermedades sanguíneas en la Universidad de Washington en Seattle y presidenta de la Sociedad Estadunidense de Hematología.

En un estudio, cinco adultos y 19 de 22 niños con leucemia linfocítica aguda tratados con esta terapia tuvieron una remisión completa, lo que significa que no se halló ningún rastro de cáncer después del tratamiento, aunque unos pocos han padecido recaídas desde entonces.

Estos eran por lo general enfermos graves sin otras opciones. Algunos habían intentado múltiples trasplantes de médula ósea y hasta 10 tipos de quimioterapia u otros tratamientos.

El cáncer estaba tan avanzado en Emily Whitehead, de 8 años, de Philipsburg, Pensilvania, que los médicos pronosticaron que sus órganos principales cesarían de funcionar en días. Fue la primera entre los niños enfermos en recibir la terapia y, casi dos años después, no muestra indicios de cáncer.

Los médicos dicen que el nuevo tratamiento podría ser la primera terapia genética aprobada en Estados Unidos y la primera para este cáncer en el mundo.