“Me angustia la desmemoria y no saber qué hora es”

Tedi López Mills es autora de los libros: Cinco estaciones, Segunda persona, Contracorriente y El libro de las explicaciones, entre otros.
La escritora Tedi López Mills.
La escritora Tedi López Mills. (Arturo Bermúdez)

Ciudad de México

A Tedi López Mills el tiempo la obsesiona. Guarda relojes, es puntual, no le gusta esperar. Su escritura se tiñe de esta preocupación, pero casi siempre desde una perspectiva cotidiana. Su más reciente poemario Amigo del perro cojo (Almadía), es muestra de ello.

 

El origen de su nuevo poemario partió de un relato sobre unos vecinos terribles. ¿Habla con conocimiento de causa?

Hace cuatro o cinco años tuve unos vecinos que invadieron nuestra vida de manera brutal. Eran horribles, la mujer estaba obsesionada con los insectos y en concreto con su patio, empezó a ser enfermo.

 

¿Será verdad que las historias se revelan al escritor?

No sé, uno hace lo que puede. Nunca se sabe que detonará un cuento, un poema, puede ser una anécdota, la luz o una lectura.

 

¿Cree en la teoría de que los personajes tienen vida propia?

No. No creo que el escritor pierda el control de los personajes o que ellos se marchen. Me daría mucho miedo encontrarme con personajes como “El amigo del perro cojo”.

 

¿Escribe a partir de la insatisfacción?

Diría que escribo por angustia, quizá por el paso del tiempo y el regreso. Si te vas no sabes si regresarás, Incluso cuando por la mañana sales de tu casa.

 

Le angustia el paso del tiempo…

Sí, me angustia la desmemoria y no saber qué hora es. Siempre estoy preguntando por la hora aunque creo que es una angustia compartida.

 

¿Es puntual?

Sí, salvo cuando es muy temprano. Si mi cita es a las nueve de la mañana mi puntualidad se desmorona. No me gusta esperar. Un amigo me dijo que cuando te hacen esperar empiezas a pensar en los defectos de quien llega tarde.

 

¿Tiene muchos relojes?

Fíjate que sí, tengo una buena colección. Tengo dos en mi mesita de noche y luego como cinco en un cajón. Supongo que la pila ya se gastó, es una colección de Swatch. Sería interesante saber en qué minuto se detuvieron.

 

La vejez, la muerte también le importan.

Sí, claro. No puede no ser preocupante la vejez. Solemos ser ingenuos porque siempre pensamos que le puede pasar al otro y no a ti.

 

¿Extraña algo de lo que hacía antes?

Me gustaba fumar más antes; ya no puedo tomar tanto café porque se me sube y me pongo muy nerviosa. Me produce un estado de ánimo que no me gusta, me provoca taquicardia.

 

¿Fumaba mucho?

Nunca fumé demasiado porque lo hacía solo de noche. Además hoy es un vicio muy perseguido y ahora solo fumo una cuota fija.

 

¿Qué es la poesía?

La poesía son todos los libros de poesía. Se define en cada libro. En Paz es una cosa, en Efraín Huerta es otra. No manejo el deber ser de la poesía ni la vocación oracular. No creo que nos revele la verdad de las cosas, acaso la pienso como una forma de hablar en el vacío.

 

Aparte de la literatura, ¿qué otra cosa le apasiona?

El cine, ahora las series de televisión que me parecen mejores incluso que el cine. Casos como House of cards, Homeland, Breaking Bad, Six feet under, aunque Los Soprano es la clásica de clásicas.

 

Extraña a James Gandolfini.

Huy, cuando murió me dolió mucho; igual la muerte de Philip Seymour-Hoffman, me entristeció como si fueran amigos. Eran más que actores, personas que están todo el tiempo en tu casa y cabeza.

 

Nació en 1959 en la Ciudad de México. Es autora de los libros: Cinco estaciones, Segunda persona, Contracorriente y El libro de las explicaciones, entre otros. Ha ganado los premios Nacional de Literatura José Fuentes Mares, Nacional de Literatura Efraín Huerta, de Narrativa Antonin Artaud y Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores.