Tecnología cambia la experiencia en museos

Hoy en día las exposiciones ofrecen otra visión y mayores contenidos para los visitantes de las muestras.

Monterrey

Imagine que está frente a la pintura El Guernica de Picasso y al pasar su celular o tableta frente a la obra se despliega un video donde se le explica el bombardeo a la villa vasca en 1937.

O que caminando por el Barrio Antiguo pueda distinguir las casonas construidas en el siglo XVIII y las del “neoclásico” con una aplicación.

La Realidad Aumentada es una tecnología que permite este grado de conocimiento y disfrute, y estos avances están llegando a los museos.

Con la exposición El reino de las formas, grandes maestros, organizada por el Museo Nacional de San Carlos, el Franz Mayer y el Soumaya, el Museo del Noreste entra de lleno a la dinámica tecnológica, siendo el primer museo de la localidad que la utiliza.

La especialista Marta del Río Guerra, profesora asociada del Departamento de Ciencias Computacionales de la Universidad de Monterrey (UDEM), comenta que dicha herramienta ofrece aumentar la información del ambiente “real” donde nos desenvolvemos.

Los principales museos del mundo cuentan con aplicaciones como la Realidad Aumentada, herramienta que sustituye al código QR.

El Museo Louvre o el Museo Nacional Británico de Arte Moderno permiten descargar aplicaciones de las exhibiciones y de la institución.

“La ventaja es que están haciendo mucho más atractiva la obra, dan información adicional al visitante al grado que genera un mayor vínculo entre la persona y su visita al museo, con la posibilidad de compartir la experiencia a través de redes sociales”, comentó. 

LA OPORTUNIDAD

La aplicación permite diferentes experiencias entre el visitante del museo y la exhibición. Si la obra es de un autor vivo, bien podría descargar un video con la entrevista al artista o de cómo realizó la pintura o escultura.

Para el curador Greg Hilty, del Barbican Centre de Londres y que colaboró con el Museo de Arte Contemporáneo (Marco) en la exposición Watch me Move, estas herramientas digitales están evolucionando rápidamente y no sabemos hasta donde podrán llegar.

“Tenemos mucho todavía que conocer de esta tecnología, que para los curadores es la oportunidad de ofrecer mayor contenido en las exposiciones”, opinó.

Afirmó que éste es el camino que los curadores están tomando a nivel internacional pues hoy en día es difícil pensar en que una exhibición no ofrezca posibilidades de ampliar el contenido al usuario.

“Hoy la gente va al museo está acostumbrados a consultar en Wikipedia o en una página y los curadores debemos tomar en cuenta este comportamiento y debemos dar esa opción”, refirió.

SUS RIESGOS

Sin embargo esta aplicación tiene sus contras y limitaciones. A nivel local todavía son pocas las alternativas que ofrecen los museos en materia de conectividad.

Por ejemplo Marco ofrece descargar la audioguía desde la página de internet, o descargar un video promocional a través de su publicidad en parabúses utilizando el código QR.

Además de tener que ofrecer la señal de internet gratuita, los museos se enfrentan a retos como las cláusulas de seguridad o derechos de autor que algunas obras exigen para ser expuestas, lo que les impediría “colgar” información a redes sociales o a la “nube”.

Del Río Guerra indica que esta tecnología ofrece una interacción entre el usuario y el celular, limitando la experiencia. A todo ello habría de agregar la vulnerabilidad a la privacidad del usuario que podría darse con la Realidad Aumentada.

“Su principal problema, tanto de Realidad Aumentada como de google glass, es la posibilidad de la violación a la privacidad del usuario”, señaló.