Técnica analiza las lágrimas para detectar cáncer de mama

La certeza obtenida con el nuevo procedimiento de estudio genómico está por encima de los métodos tradicionales con muestras de sangre.
Daniela Ochoa, experta de la University of Arkansas for Medical Sciences.
Daniela Ochoa, experta de la University of Arkansas for Medical Sciences. (Blanca Valadez)

México

Las lágrimas son la clave de una investigación genómica que desarrolla la University of Arkansas for Medical Sciences (UAMS) para identificar a las personas que tienen cáncer de mama cuando aún no hay síntomas, con el fin de intervenirlas con tratamientos farmacológicos e incluso masectomías preventivas.

Daniela Ochoa, integrante del equipo científico de dicha universidad, explicó en entrevista con MILENIO que las lágrimas contienen información clara y precisa de los genes que causan tumoraciones cancerígenas.

Llenas de información

Las lágrimas, detalló la especialista, almacenan información de nuestro genoma, inclusive de la composición de nuestros órganos, de enfermedades o complicaciones hereditarias, y de nuestra adaptación al medio ambiente.

La científica, que presentó los resultados de la investigación en Cancún durante el congreso Best of ASCO, organizado por el Instituto Nacional de Cancerología (Incan), comentó que la certeza obtenida hasta ahora utilizando lágrimas está por encima de los métodos tradicionales basados en tomas de sangre.

“Contribuye a encontrar de inmediato la materia genómica que se está estudiando, incluso a efectuar dentro de la investigación científica estudios comparativos entre personas afectadas con cáncer y las que no lo están a efecto de delinear reglas básicas, de lo que tienen en común y de lo que las diferencia del resto.

“Significa crear una especie de mapa, de literatura médica que ayude a los especialista a identificar a las pacientes proclives a tener cáncer, ya sea porque no se ha  manifestado aun, pero son portadoras (del gen), o se encuentra en etapas muy tempranas”, detalló Ochoa.

El equipo científico de la UAMS trabaja con personas sanas y con pacientes con diagnóstico de cáncer de mama para encontrar similitudes y diferencias en la información genética que arrojan las lágrimas, mismas que al ser fuente de nuestro genoma permiten realizar estudios más simples.

“Estamos aún en etapa de investigación, pero los resultados obtenidos son muy favorables, reflejan que ese tipo de fluido contiene los datos precisos para hacer diagnósticos certeros”, afirmó la experta.

Estudio sencillo

La obtención de lágrimas resulta más sencilla que la de sangre en caso de realizar campañas masivas de detección temprana.

“Si estamos en un maratón, será más fácil convocar a las mujeres y que acepten hacerse el estudio, situación que no necesariamente sucede cuando se coloca  una unidad médica móvil destinada a la toma de sangre por la vía tradicional, que es el pinchazo”, comentó Ochoa.

La sangre, aclaró, contiene de todo: grasas, proteínas, enzimas, información de mutaciones, un caudal de datos que muchas veces pueden contener la clave para el diagnóstico de cáncer de mama.

La autoexploración es importante, pero este tipo de estudios con lágrimas son esenciales cuando la enfermedad no se ha manifestado. “Queremos llegar al punto en el que los estudios con lágrimas nos permitan tomar decisiones contundentes sobre si hay algo maligno o no”.

La práctica de Ochoa se centra en el tratamiento quirúrgico de tumores de mama malignos y benignos; asimismo, se ha dado a la tarea de concientizar a los médicos de romper con las barreras culturales hacia pacientes hispanos. Por ello es miembro de numerosas organizaciones profesionales como la Sociedad de Oncología Quirúrgica y la Asociación de Mujeres Cirujanos.

Nacida en Texas, Estados Unidos, Ochoa efectúa en México trabajos de capacitación con cirujanos del Incan para que las intervenciones de extirpación causen el menor daño, dolor e hinchazón posible a las pacientes.

“Tenemos una fuerte comunicación enviando y capacitando a médicos del Incan”, comentó.