Teatros del IMSS, otra vez /I

La mayoría de los 37 teatros cerrados con que cuenta el IMSS (otros 37 son al aire libre), fueron dados en distintas convocatorias bajo la figura de comodato por tres años con la posibilidad de ...
Los teatros del IMSS deberían pasar al INBA.
Los teatros del IMSS deberían pasar al INBA. (Jesús Quintanar)

México

Hace ya casi dos décadas el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se planteó, con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la puesta en marcha del Programa Teatros para la Comunidad Teatral, con la doble finalidad de rescatar la red de espacios escénicos más grande de Latinoamérica, por un lado, y, por otro, atender la demanda de los gremios de la danza y el teatro de escenarios para mostrar su trabajo. Así, la mayoría de los 37 teatros cerrados con que cuenta el IMSS (otros 37 son al aire libre), fueron dados en distintas convocatorias bajo la figura de comodato por tres años con la posibilidad de renovar hasta por tres años. No todas las experiencias fueron exitosas en estos casi 20 años, pero fueron menos las que fracasaron que aquellas que lograron un punto de equilibrio o resultaron experiencias felices tanto en lo artístico como en la creación de públicos.

Por parte del IMSS la instancia encargada de administrar estos edificios es el Fideicomiso Teatro de la Nación (Fidteatros) que, dependiendo de las administraciones, ha representado la piedra en el zapato para el Fonca (instancia que opera por parte de Conaculta el Programa Teatros para la Comunidad Teatral) y para los artistas que se echan a cuestas la tarea de administrar y poner en marcha un proyecto artístico en uno de esos teatros. Hubo emisiones del programa en las que se dieron hasta 19 teatros, y poco a poco ha ido disminuyendo a menos de la mitad. En un comunicado de Conaculta del tres de marzo de 2011, se decía que el programa “tiene el objetivo de reafirmar la vocación artística de la infraestructura teatral con la que cuenta el IMSS”. Radio pasillo nos dice que este año el IMSS solo quiere otorgar dos porque se siente mucho más cómodo rentando los edificios al teatro comercial y a los mercenarios del teatro que con productos infames extorsionan a padres de familia en complicidad con maestros pocos escrupulosos.

Llevamos varios años levantando la voz desde que el nada brillante Santiago Levy dirigiera el IMSS y declarara que sus teatros rendirían mejores frutos si los convertían en estacionamientos. Son tristes los bandazos que ha dado el IMSS respecto a las políticas en materia de cultura que eran parte importante del concepto de bienestar social que distinguió a la institución. A pesar del multicitado programa, la realidad es que el instituto lleva décadas sin saber qué carajos hacer con sus teatros. En más de una ocasión hemos sugerido que se desincorporen del IMSS para pasarlos al INBA y a las distintas instancias de cultura de la República.