Teatros del IMSS, otra vez /II

La cultura constituía parte esencial del concepto integral de salud por el que fue premiado el IMSS por la Unesco en los años sesenta del siglo XX. Pero es obvio que los tiempos cambiaron y eso ...
Recuperar la figura de comodatos.
Recuperar la figura de comodatos. (Jesús Quintanar)

Ciudad de México

Radio pasillo rumora que el Programa Teatros para la Comunidad Teatral, que lleva casi dos décadas haciendo funcionar la importante infraestructura de edificios escénicos (son 74 en toda la República) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en 2014 solo pondrá a concursar dos. El programa opera con recursos de Conaculta a través del Fonca, y con la infraestructura teatral del IMSS a través del Fideicomiso Teatro de la Nación (Fidteatros). Al parecer la cerrazón de que no se pongan a concurso más teatros proviene del propio instituto. Puesto en esos términos no tiene ningún sentido la permanencia del programa. Que de una vez lo maten.

Importante sería poner a debate, entonces, el futuro de la infraestructura teatral más importante de Latinoamérica (en manos de una sola institución) y preguntarle al IMSS para qué le sirven hoy unos edificios que no le pueden producir beneficios económicos cuantiosos porque se pensaron para “hacer cultura” en beneficio de la salud mental de los mexicanos. Sumado al deporte, la cultura constituía parte esencial del concepto integral de salud por el que fue premiado el IMSS por la Unesco en los años sesenta del siglo XX. Pero es obvio que los tiempos cambiaron y eso ya no le importa a nadie. Se trata de lana. Pero aun rentar los espacios al teatro comercial más pinche no debe ser el gran negocio, y es evidente que los derechohabientes del instituto no pueden acceder a tales espectáculos por el costo del boleto. ¿Entonces? No se entiende nada. Hoy no comprendemos a quién le sirven. Lo cierto es que lo que hace el IMSS contradice el discurso de Enrique Peña Nieto en el Plan Nacional de Desarrollo cuando enuncia la urgencia de sumar a la cultura como un instrumento para la reconstrucción del dañado tejido social del país.

En el Programa Especial de Cultura y Arte 2013-2018 de Peña Nieto se contemplan cinco puntos. Uno de ellos es ¨La conservación del patrimonio en infraestructura cultural”. Cuando decía la semana pasada que los teatros del IMSS deben pasar al INBA (instancia federal que posee la figura jurídica como para recibirlos) y a las instancias de cultura de los estados, no implicaba crear más burocracia que se coma los presupuestos inútilmente. Recuperar la figura de comodatos para que la comunidad escénica administre los espacios con la vigilancia y
el acompañamiento financiero federal y estatal puede construir un futuro real para esos teatros, y lograría ponerlos, de manera efectiva, nuevamente al servicio de la sociedad.