Teatro en corto, la forma más íntima de ver el teatro

Por su formato breve, el público puede ver hasta cinco obras que reúnen actores de primer nivel y montajes innovadores en sólo una noche.
Teatro en corto emplea las virtudes de la brevedad para narrar historias que duran apenas ese instante.
Teatro en corto emplea las virtudes de la brevedad para narrar historias que duran apenas ese instante.

México

¿Cuánto dura un instante? Es una pregunta simple pero casi incontestable. Un instante podría ser tan largo como un beso, o ser apenas un guiño. Por ejemplo, para un guardameta que espera ser fusilado desde los once metros, un instante podría durar lo mismo que la eternidad. Lo verdaderamente innegable es que un instante es suficiente para contar una buena historia.

Teatro en corto emplea las virtudes de la brevedad para narrar historias que duran apenas ese instante. Actores, productores y dramaturgos ofrecen al público la oportunidad de experimentar la vertiginosidad de este género desde hace casi dos años,

En su temporada 16, Teatro en corto presenta nueve obras tan distintas como interesantes. Ninguna dura más de veinte minutos y los escenarios son a veces tan estrechos, que es posible descubrir hasta los lunares más escondidos de algunos actores. La velocidad de cada puesta en escena le permite al público ver hasta cinco obras en una sola noche.

Escrita por Ana Cobos y dirigida por Miguel Gold, La mejor hija del año representa un reto inmenso para su protagonista, Lucía Guilmáin. Imponente, elegante, cautivadora, inquietante… Todos son adjetivos que podrían describir una actuación suya. Sin embargo, con más de 50 años de trayectoria profesional, la actriz asumió el reto de interpretar a un personaje inusual, uno que no se parece a ningún otro que haya hecho antes. Martirio Segura, mujer de 50 años que ha consagrado su vida a cuidar a su madre de 80, está convencida de que todas sus atenciones merecen, por lo menos, un premio. Por eso se inscribió al concurso “La mejor hija del año”, cuya producción debe ir a su casa para preguntarle por qué aspira a tal título.




Acostumbrada a grandes producciones y textos que exigen un carácter implacable sobre el escenario, Lucía Guilmáin había jurado que nunca iba a hacer teatro en este formato. La mujer que ha construido casi toda su carrera en el escenario de tres paredes no concebía otra forma del teatro que no fuera esa, con todo lo que representa.

“Me gustó mucho el texto y por eso me animé, pero sigue siendo una experiencia muy extraña para mí”, comenta la actriz. Sin embargo, quizá el mayor reto sea que Teatro en corto permite una cercanía inaudita con el público. “La gente está tan cerca de ti, que sientes que te ven hasta las muelas”, agrega con humor.

Lograr que el público se conecte con un personaje en tan poco tiempo, podría parecer una labor titánica, pero para Guilmáin la construcción de su personaje comienza “desde que memorizas y cuando ensayas, pero cuando estás frente al público siempre vas descubriendo cosas nuevas”.

La mejor hija del año está escrita a partir del humor negro. No obstante, la actriz ha tenido que enfrentarse con “gente que no se ríe ni madre, y sólo te queda seguirle”.

Aunque es un género relativamente nuevo, el Teatro en corto ha tenido una recepción muy positiva. “Me llama la atención la cantidad de gente que viene. Y es extraño porque los foros son chiquititos, las obras de 15 o 20 minutos” agrega Lucía.

Para Miguel Gold —director de la puesta en escena—, el éxito de un formato tan breve depende en la misma medida del texto como de las actuaciones. “Sabemos que no va a haber un escenario, un tipo específico de iluminación, demasiado vestuario, que no habrá mucha producción. El reto es lograr una dinámica más íntima con la gente”.  

La mejor hija del año estará en la cartelera de Teatro en Corto cuatro semanas más. Los foros están en Yosemite 40, colonia Nápoles, y las funciones son de jueves a sábado de 8:00 a 10:30 de la noche, y los domingos de 6:00 a 8:30.