Se despide "La Luz que causa una bala" en el Teatro Nazas

Un relato que cuenta la vida de los jóvenes que vivieron en una región azotada por la violencia, es lo que aparecerá al levantarse el telón este sábado a partir de las 19:00 horas.
Últimas presentaciones de "La Luz que causa una bala" en el Teatro Nazas.
Últimas presentaciones de "La Luz que causa una bala" en el Teatro Nazas. (Cortesía Teatro Nazas)

Torreón, Coahuila

El esfuerzo que se gestó en torno a la obra de teatro "La luz que causa una bala", brinda una gran experiencia en cuanto a la formación de jóvenes en torno al discurso que brinda el Teatro Nazas, recinto cultural que despide la obra con dos funciones este fin de semana.

El viernes pasado se presentó la obra a las 19:00 horas, cita que se replicará el próximo sábado a la misma hora.

"La luz que genera una bala" es producto de un laboratorio de teatro, donde participaron desde el origen jóvenes de entre los 18 y hasta los 25 años de edad.

El director se concentró en contar las emociones que habían desarrollado los jóvenes laguneros durante esta etapa y cómo los hechos afectaron sus vidas.

Bajo la coordinación del recinto cultural, lograron construir un relato sobre lo que ocurrió a partir del año 2007, tiempo en el que se desató la violencia y hasta el año 2013 la mayor incidencia criminal en Torreón, como eje de la zona metropolitana.

El reparto de la obra está integrado por 8 jóvenes actores, quienes representan en la obra en el contexto citado, los actos más bondadosos así como las historias de amor y las amistades que se gestaron a pesar del ambiente de absoluta inseguridad que se vivió en la región.

Destaca como particularidad el hecho de que la historia se cuente en formato arena, motivo por el cual los actores se ubican en el centro del escenario mientras que el público ocupa su localidad a su alrededor.

Sin hacer alusión directa al narcotráfico, a las drogas y a las acciones criminales, la obra hace constante referencia a las balas y en ese sentido el Teatro Nazas buscó que fueran los jóvenes los que a través de su mirada fueran quienes dieran testimonio de los sucesos que ocurrieron y que como flashazos intermitentes, continúan su latencia en la región.

Saúl Enríquez, autor de la obra y director del montaje, dijo que la temática debía ser contada por los muchachos sin hacer apología de la violencia.