El nuevo jazz: incorporación de elementos del pasado

Clarence Penn, impartió una clase master en el Teatro Isauro Martínez, donde habló de las virtudes del género y de los músicos que le dan vida, además recordó el trabajo del mítico Thelonius Monk.
El jazzista Clarence Penn impartió una clase master en el Teatro Isauro Martínez, previo al concierto.
El jazzista Clarence Penn impartió una clase master en el Teatro Isauro Martínez, previo al concierto. (Aldo Cháirez Villegas)

Torreón, Coahuila

Bajo el título "Utilizando el pasado para influenciar el futuro", el gran jazzista Clarence Penn, impartió una clase master en el Teatro Isauro Martínez, en el marco del New York Jazz All Stars 2016.

Este festival con personalidades de este fascinante género musical, se presenta por primera ocasión en Torreón.

Clarence Penn y su grupo, Penn Station, hablaron a los asistentes sobre la importancia de incorporar el pasado en la música del presente.

Debido a que en ocasiones, los músicos tratan de omitir las reminiscencias previas, pero contar con elementos básicos les impele a mejorar al día siguiente. En broma, dijo el jazzista "hoy es grandioso, pero vuelvan mañana, será mejor".

"Para mí el jazz es muy flexible. Cada país tiene su propia música y el jazz la incorpora, retomando así el planteamiento del pasado".

Los músicos que saben, acostumbran a comparar a la música con otras cosas. Como con la cocina, pues hay recetas básicas, a las que se les pueden agregar ingredientes diferentes y puede ser delicioso, pero sin que la base se pierda.

La clase master de este miércoles versó sobre el grandioso Thelonius Monk, jazzista de vanguardia y contemporáneo en los 40 y 50, pero que tuvo vigencia hasta su deceso en el año 82.

Antes de Monk, los jazzistas solían vestir muy elegantes, pero el mismo Thelonius incorporó otra vestimenta, gorras, lentes, calcetines de colores, dotando de vida nueva al género. "El fue mi influencia del pasado y yo soy el futuro".

Destacó una diferencia importante entre los jazzistas y los intérpretes de otros géneros, que es la apertura ante los demás ritmos y sonidos, pues respetar todos los géneros hace al músico más completo.

Contó como el rap ochentero se nutrió también de los vinilos de jazz, que eran atesorados por aquellos músicos de hace 30 años.

Así mismo, la falta de conexión entre el público y el jazz, pudo deberse a que la gente pensaba que era algo demasiado intelectual, tal como lo fue, pero a estas alturas, con las redes sociales y todo lo que capta la atención e incluso distrae, el músico debe ser virtuoso en brindar entretenimiento.

Finalmente, los músicos llevaron a cabo interpretaciones de piezas musicales de Thelonius Monk, con bases que iban desglosando desde la improvisación, en ritmo y armonías perfectas.