La crítica: Teatro: Alejandro Luna, un gran artista escénico

Poeta en ambas disciplinas, estudió arquitectura; muy pronto, de manera simultánea emprendió la carrera de teatro, ambas licenciaturas en la UNAM.
Merecido reconocimiento.
Merecido reconocimiento. (Especial)

México

Pocos personajes en el teatro concitan la admiración unánime que logra Alejandro Luna, maestro de maestros que ha marcado un antes y un después en la concepción y el desarrollo de la escenografía y la luminotecnia en nuestro país. Poeta en ambas disciplinas, estudió arquitectura; muy pronto, de manera simultánea (por una motivación nada intelectual, según ha confesado en las páginas de MILENIO: las muchachas de Filosofía y Letras eran muy guapas y abundantes), emprendió la carrera de teatro, ambas licenciaturas en la UNAM.

Luna ha sido también el artífice en la construcción y remodelación de muchos teatros en México y Latinoamérica, y ha sido reconocido a nivel mundial como uno de los artistas escénicos más importantes de nuestros días.

Hombre culto y con un sentido del humor profundamente apreciable, Alejandro explicaba a Luis Barragán por qué prefiere la escenografía sobre la arquitectura: "En ocasiones el cliente entra a la casa que uno diseñó y le pone unos muebles horribles, o los habitantes se visten mal y dicen puras pendejadas. En cambio, en el teatro las paredes y los muebles los escojo yo y a los habitantes, a veces, los visto yo o alguien que sepa hacerlo y les decimos qué tienen que decir".

Alejandro tiene fama de hacer parir chayotes a los directores de escena, de sacudirlos en las preconcepciones que se han hecho de los textos a montar e incluso cuestiona obras o traducciones y a veces hasta les mete mano. Alguna vez me platicó que para una puesta en escena con Ludwik Margules las discusiones fueron tales que llegaron a los madrazos sin que eso mermara la amistad profunda que sostuvo con el gordo. Sin embargo, Alejandro sabe poner en el problema justo a los directores: no es porque sí ni para sabotear sino para empujar a su interlocutor para que su imaginación expanda sus horizontes, tal como dijo el miércoles pasado el joven —aún— director Alberto Villarreal durante la entrega de la Medalla Bellas Artes de manos de María Cristina García Cepeda, directora del INBA.

Julio Castillo, Juan José Gurrola, Alejandro Jodorowsky, Martín Acosta, Luis de Tavira, Hugo Hiriart, Pedro Salazar (Colombia) y otros muchos directores más han gozado de la colaboración de este escultor del tiempo, de este genio de la luz y de las formas plásticas que ocurren sobre la escena. Ediciones El Milagro publicará próximamente la biografía que prepara Luz Emilia Aguilar Zínser sobre Luna. Enhorabuena, Alejandro.