Tango a la mexicana

La OMT, grupo encabezado por el bandoneonista César Olguín, celebra sus 8 años de existencia con concierto y la presentación de su cuarto disco.
“El balance lo resumiría con una frase: seguimos fracasando con todo éxito”, dice el líder de la orquesta.
“El balance lo resumiría con una frase: seguimos fracasando con todo éxito”, dice el líder de la orquesta. (Especial)

México

Con 35 años de trayectoria, 8 de los cuales los ha dedicado a la Orquesta Mexicana de Tango (OMT), el bandoneonista César Olguín dice que el tango vive una constante renovación y que, a pesar de las adversidades, esta agrupación llega satisfecha y contenta al festejo de su octavo aniversario y al lanzamiento de su cuarto disco con un concierto.

Entrevistado por MILENIO, Olguín detalla que la orquesta presentará Silencio somos OMT, disco cuyo nombre fue tomado de una de las frases de un viejo tango de Carlos Gardel.

El grupo ha tenido sus claroscuros: hay tanto satisfacción por haber permanecido a pesar de las adversidades como alegría por estar junto a estos jóvenes intérpretes mexicanos. “Hubiéramos querido que fuera mucho más intensa y más cuantitativa esta actividad, pero en el balance lo resumiría con una frase: seguimos fracasando con todo éxito”, bromea el bandoneonista en su balance de la existencia de la agrupación.

El concierto que ofrecerá esta orquesta será el próximo 2 de julio en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, a las 19:00. Allí presentará a los 11 músicos que integran la OMT, con dos voces destacadas del tango, Pablo Ahmad y Freddy Potenza, y cuatro bailarines: Luciano Brigante, Alejandra Orozco, Valeria Lorduguín y José Luis Zamudio, quienes ofrecerán una muestra de la sensualidad de la danza del género.

“Es muy difícil mantenerse de manera independiente, sin apoyo de instituciones o empresas. Además, la mercadotecnia que se maneja en el mundo del espectáculo hace que el tango y otras músicas, como el jazz o música tradicional, sea elitista o marginal. Pero nos mantenemos con la terquedad y perseverancia de hacer las cosas”, señala Olguín.

Recuperación

Dice el tango de Gardel: “Silencio en la noche/ Ya todo está en calma/ El músculo duerme/ la ambición trabaja./ Un clarín se oye/ Peligra la Patria/ Y al grito de guerra/ los hombres se matan/ cubriendo de sangre/ los campos de Francia”. Esta es la pieza que otorga nombre al más reciente disco de la OMT: “Tuve la osadía de aparejar esta frase con otra que me parece muy importante para todo músico: el sonido es importante para nosotros, pero el silencio lo es más”, destaca Olguín.

Las anteriores producciones de la OMT son Orquesta Mexicana de Tango (2009), Tango de México (2011) y Tango que me hiciste mal (2013), en las que, además de interpretar lo que les gusta a los integrantes de la orquesta, se busca preservar esta música y mostrar sus nuevas expresiones.

Es el caso de la pieza “Amor de trapo”, tema que pertenece a un gran bandoneonista que radicó unos cuantos años en México, donde compuso este tema: Salvador Greco, ya fallecido, cuya la letra es del poeta Daniel Rico. Añade Olguín que la incluyó con “esta intención de ir recuperando material y que no se pierda”.

El disco nuevo también incluye tres tangos peculiares porque se grabaron en México en otros géneros musicales: “Quiero verte una vez más”, grabado como bolero para México y Centroamérica; otro que, además, fue éxito en la voz del ecuatoriano Julio Jaramillo: “Te odio y te quiero”, y, finalmente, un tema que se conoce en México como canción ranchera de los años sesenta en la magnífica voz de Javier Solís: “Sombras nada más”.

Así, “la del sábado 2 será una fiesta en la que la música, el canto y la danza completen el paisaje necesario, en el que se puede ver y oír este género, que goza de plena vigencia como expresión artística y que en 2009 fue declarada Patrimonio de la Humanidad”, concluye Olguín.

El arte, para ser mejores

La agrupación es independiente y actualmente dirigida por el reconocido músico César Olguín; cuenta con músicos como los bandoneonistas Raúl Vizzi y Clara Stern; en los violines, Citlalli Hernández, Nadia Cano, Israel Torres, Eliasib Moran y Roberto Montes; en el piano Frania Mayorquín, y en el contrabajo Mario Cortés.

El grupo tiene presencia en la escena musical desde 2008, y ha participando en diversos foros y festivales, entre los que figuran: la Feria de San Marcos de Aguascalientes, el Centro Nacional de las Artes, el Festival Cultural de Zacatecas y el Lunario del Auditorio Nacional, entre otros.

Explica que apuesta, con el mismo entusiasmo de hace 35 años, por hacer lo que le apasiona, de la misma manera que el campesino hace su labor, “quien, de tanto estar arando y sembrando la tierra, en algún momento esperamos tener la buena ventura y un buen viento, para realizar la buena cosecha. Porque, y estoy convencido de ello, para eso finalmente es para lo que sirve el arte: para ser mejores”.