Sory Galnares, los rastros del huapango panuquense

Cantautora de trío, son huasteco, trova y promotora cultural traza un camino hacia el 'rescate' del sonido que enaltecieron los Caporales de Pánuco, con nuevas generaciones.
Sory Galnares, cantautora.
Sory Galnares, cantautora. (Especial)

Tamaulipas

Para que Sory aprendiera lo que sabe tuvieron que pasar esfuerzos, sacrificios y un montón de casualidades, pero ella no considera que retomar el clásico estilo de huapango panúquense no debe ser una coincidencia del destino.

Amante de la música de su tierra adoptiva, toca donde le den espacio y mezcla por ratitos en su gusto por la trova, pero busca aprovechar su otra profesión, el magisterio, para enseñar a sentir y luego tocar el huapango, el panúquense.

"Hay muchos que tocan y no transmiten, eso es lo que pasa y por eso se pierde, en Pánuco estamos tratando de enseñarles desde chiquitos eso, los enseñamos a escribir versería y hay muchos niños que ya hacen sus primeros versos".

Originaria de Villla Azueta pero acogida por Pánuco, la historia de Sory Galnares surge del amor por ese son pausado del rincón veracruzano y que fu alimentado nada más por Salvador Arteaga "el Águila negra" que será reconocido esta noche en el Caimán del Carpintero.

"Es el máximo exponente, es de Los Caporales del Pánuco, ellos me acogieron y me enseñaron y se sorprendieron porque a una mujer casi no le gusta esto".

Entre otros maestros en disciplinas dancística y musical está Raúl Pazzi y Francisco Guzmán, pero sobre todo Emma Maza, una de las primeras mujeres exponentes del huapango.

Y así llegó a tocar con muchos exponentes, a buscar los rincones del Gastronómico de Tampico que era mata de los tríos huastecos y referente del son; y recibió su primera 'quinta' de Tomás Gómez para poder encontrar el sonido huapanguero; y en un día soleado un vaso de agua llevó a Nazario Hernández Ramírez a escuchar su violín y a que en un par de horas, junto a Rodolfo Fernández, improvisaran un trío tan imperfecto por la diversidad de estilos que se convirtió en Perfiles Huastecos.

Y también aconteció la grabación de sus canciones de muestra que terminó en el regalo de 300 copias del volumen uno del trío, próximo a presentarse en el Museo de las intervenciones en la capital de la república.

Ahora son dos jóvenes estudiantes de Pánuco quienes conforman el trío. Sory no es parte del Caimán pero lo aplaude por promover la música aunque critica la tardía difusión, sin embargo su deseo es mayores exponentes en su Pánuco. "Sí se puede hacer un festival, sí se puede, y sí hay involucrados pero se ha politizado mucho.

El huapango no se puede politizar, la cultura, eso es de todos. Muchos que se mueven están metidos en la política tienen puestos para promover el huapango peor ni lo conocen, solo cumplen un trabajo y buscan el recurso

"La casa de la cultura ( de Pánuco) no es lo que era, hace falta mucho tanto y sentimiento, vocación" señala la promotora.