Sofía Segovia da voz a quienes sufrieron la Revolución Mexicana

En su novela 'El murmullo de las abejas', la escritora regiomontana da voz a la gente "a la que nunca se le ha hecho justicia cuando nos enseñan historia".
Segovia busca que con su novela los lectores encuentren su propio murmullo.
Segovia busca que con su novela los lectores encuentren su propio murmullo. (Juan Rodrigo Llaguno)

Ciudad de México

"La revolución es una locura; es la incomprensión de la gente y el grito de: déjenme vivir, trabajar y volver a lo que yo creía que debían ser mis tradiciones y mi vida", expresan los personajes que aparecen en la segunda novela de Sofía Segovia (Monterrey), El murmullo de las abejas (Lumen, 2015). Se trata de una historia de amor, de hermandad y de lucha interior por sanar el dolor que dejó la Revolución Mexicana.

En entrevista con MILENIO, la autora dice que "no hay guerra que no cambie. A mí me importaba muchísimo el antes, una época de inocencia antes de que nos hiciéramos tanto daño, y el después, cuando quedamos tan lastimados".

En la historia, que se concentra en la familia Morales, "quise poner este embudo de todo el dolor de la región —en realidad del país—, y concentrarlo en esta gente: la incertidumbre que trae la guerra, el dolor por las pérdidas, las lamentaciones por las tradiciones que se pierden, el miedo hacia el futuro que parece incierto y que exige cambios muy fuertes", explica la escritora.

Con un tiraje de 30 mil ejemplares, El murmullo de las abejas, es, según la escritora, la voz de la gente que no aparece en los libros de historia, de quienes sufrieron las decisiones de los héroes nacionales: "Yo quería darle vida a toda esa gente a la que nunca se le ha hecho justicia cuando nos enseñan historia".

Segovia cuenta que, a pesar de no ser una novela de corte histórico, hay una guía de eventos históricos. Su investigación se centró principalmente en anécdotas de la gente que sufrió las consecuencias de la Reforma y la pérdida de las tierras: "Murieron hacendados que salían al camino, los sorprendían y los mataban por el deseo de la tierra. Creo que el deseo de lo ajeno es una experiencia muy humana. Traté de cerrar el hueco que quedaba de una historia que faltaba contar".

"Yo soy novelista, no historiadora; por ello puedo ser creativa. Incluí datos que van un poco a destiempo para que me conviniera el tiempo real de cómo sucedieron las cosas, pero finalmente todo sucedió así", afirma.

Dentro de la historia existe un personaje muy particular: Simonopio, quien aparece misteriosamente, siendo apenas un recién nacido, en un camino alejado a la hacienda en la que vivía la familia Morales. Es encontrado por la nana Reja: una mujer silenciosa, retraída y ensimismada en sus añoranzas. El día en el que la vida de los Morales cambió fue aquel en el que Simonopio apareció envuelto junto a un panal de abejas sin un solo piquete de éstas, y de quienes siempre fue acompañado desde su llegada a Linares, evento que fue motivo de amor y unidad para una familia envuelta en el dolor de la Revolución Mexicana, y para la región entera.

Simonopio, privado del habla, va creciendo siempre guiado por el murmullo de sus abejas, quienes lo protegen y alertan de los peligros de Linares: "Desde el principio requirió de cierto silencio a su alrededor, y con éste un misterio que lo acompañaría toda su vida. El silencio me pareció algo tan sonoro en él por sus características de cómo ve la vida. Al concederle este silencio, le concedí mucho más capacidad para escuchar".

"Al escribir esta novela logré escuchar este murmullo. Corrí ciertos riesgos porque quise contarla de una manera muy sencilla, muy llevadera, pero a pesar de los riesgos que vi reflejados en mis dos narradores, fue así como sentí que debía ser contada esta historia. Justo ese fue mi murmullo".

La escritora dice que con esta novela busca que los lectores encuentren su propio murmullo: "Muchas veces estamos tan envueltos en nuestra vida, en la prisa, en todo lo que nos distrae, que dejamos de tener contacto con el instinto, que, a veces, es el que nos murmulla alguna cosa.

"Me gustaría que a través de esta historia, que tiene su nostalgia, sus momentos simpáticos y luego de gran dolor, rápidos y frenéticos, los lectores encuentren los ecos de su pasado, escuchen su murmullo y le hagan caso".

Cortesía de Penguin Random House, MILENIO ofrece un fragmento de "El murmullo de las abejas".