Sínodo vaticano favorece inclusión de gays y divorciados

Aseguran que “no puede haber analogías, ni remotas, entre las uniones entre homosexuales y el diseño de Dios sobre el matrimonio y la familia”.
El pontífice decidirá las reformas finales en octubre de 2015.
El pontífice decidirá las reformas finales en octubre de 2015. (Andrew Medichini/AP)

Ciudad del Vaticano

El primer sínodo de obispos sobre la familia, convocado por el papa Francisco, se clausuró con la aprobación de un primer documento, que si bien no es el definitivo, muestra por primera vez que la balanza se está inclinando para que la Iglesia integre a las parejas divorciadas y homosexuales; sin embargo, aunque la mayoría de los obispos votaron a favor, no se alcanzaron los sufragios necesarios para que ello sea considerado como un hecho.  La Relatio Synodi, como se llama el documento final, fruto de dos semanas de encendidos debates en el Vaticano, que generó divisiones dentro del episcopado mundial, es toda una novedad  respecto a otras asambleas y fue divulgada a petición del Papa.

En total, 183 “padres sinodales”, en representación de los obispos de todo el mundo, participaron en la votación y cada punto, de los 62 párrafos del informe, fue sometido al voto.

Tres puntos no obtuvieron la mayoría de dos tercios requerida, entre ellos los referidos a la homosexualidad y al acceso a la comunión para los divorciados que se vuelven a casar, dijo el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

Pese a la ofensiva de los sectores más conservadores para que esos puntos fueran eliminados, los obispos acordaron seguir estudiando cómo intefrar a esos católicos.

El gran denominador común, como lo reflejó el mensaje de clausura, es que la Iglesia debe ser “una casa con la puerta siempre abierta, recibiendo a todos sin excluir a nadie”.

Prueba de ello fue que uno de los puntos que obtuvo 155 votos a favor y solo 19 en contra fue el que pedía “acompañamiento de gran respeto y evitar un lenguaje y actitud que haga sentir discriminados” a los homosexuales, también a los divorciados.

El punto 52, en el que se proponía estudiar un camino penitencial para que los divorciados que se han vuelto a casar pudieran recibir los sacramentos, fue el que más votaciones en contra tuvo, con 74; sin embargo, tuvo 104 a favor.

Lo mismo ocurrió con el punto 53, el cual tuvo 112 a favor y 63 en contra, que instaba a continuar estudiando la posibilidad de que los divorciados puedan recibir “la comunión espiritual” o el “por qué no pueden recibir la comunión sacramental”.

Otro de los temas controvertidos que hablaba de los homosexuales tuvo solo 62 votos contrarios. La mayoría aprobó que “los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y delicadeza” y que se “evitará cualquier marca de discriminación”.

Subrayaron “que no se pueden establecer analogías, ni remotas, entre las uniones homosexuales y el diseño de Dios sobre el matrimonio y la familia”.

El documento contiene un párrafo en el que se considera “del todo inaceptable” que la Iglesia y sus representantes sufran presiones en esta materia y que los organismos internacionales condicionen sus ayudas a los países pobres a la aprobación de leyes que admitan el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El informe será divulgado en todas las diócesis del mundo junto con un cuestionario y servirá de base para el próximo sínodo, en octubre de 2015.

Los obispos recordaron que esta es solo en la primera etapa. Al término del  proceso, el Papa decidirá las reformas.

La visión de Bergoglio

Francisco dejó claro que en esta asamblea no se ha puesto en entredicho la “verdad fundamental” del “sacramento del  matrimonio: la indisolubilidad”. Recordó que su papel como líder de la Iglesia es “garantizar la unidad”.

Admitió que en los debates se apreciaron “tensiones y tentaciones”, entre las cuales mencionó la “rigidez hostil”, que resumió en la actitud de “querer encerrarse en lo que está escrito (la letra)”.

Advirtió sobre la “tentación” que plantean quienes calificó de “tradicionalistas” o “miedosos”, pero también aquellos que definió como “denominados progresistas y liberales”.

Una novedad fue que el pontífice pidió que se publicaran cuántos votos tuvo cada punto para mostrar qué temas eran los menos compartidos,  los que se  trabajarán  en el próximo sínodo 

Y es que la Relatio Synodi no incluye conclusiones, sino temas y proposiciones que tendrán que ser ahora “madurados y analizados” por las Iglesias locales”.

Aunque el Papa, en su discurso de clausura, se mostró muy satisfecho por el debate y las “animadas discusiones”, aseguró que se habría quedado “muy preocupado y triste” si todos hubieran estado de acuerdo o hubiese reinado una falsa y tranquila paz.

Perderá cargo por criticar al papa

El cardenal conservador estadunidense, Raymond Leo Burke, confió a un medio norteamericano que va a ser apartado de su cargo en el Vaticano después de criticar la forma en que el papa Francisco ha gestionado el sínodo sobre la familia.

Interrogado por Buzzfeednews el viernes por la noche, el cardenal, que desde 2009 es prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica (el más alto de la sede papal), contó que va a ser apartado al puesto de jefe de la Orden de Malta.

El cargo es honorífico y está fuera de la curia, la administración vaticana.

“No he recibido aún la notificación oficial de traslado. Mientras no tenga la carta en mano, me resulta difícil hablar de esto”, dijo.

En diciembre de 2013, a este cardenal no se le renovó el mandato de miembro de la Congregación para los Obispos (un ministerio del Vaticano encargado de estos), después de censurar que Francisco no condenara más explícitamente cuestiones como el aborto o los casamientos homosexuales.

En una entrevista publicada el viernes en el semanario francés Famille Chrétienne, el cardenal advirtió que el texto final del sínodo podría “no ser aprobado” si no se tienen en cuenta rectificaciones.

(AFP/Ciudad del Vaticano)