Sinfónica de Perú, símbolo plural de su cultura: Valcárcel

El director de la agrupación dice que otorga valor a los grandes maestros, pero también a las obras contemporáneas y a la música popular.
Uno de los objetivos de la agrupación es que la gente se sienta identificada con ella.
Uno de los objetivos de la agrupación es que la gente se sienta identificada con ella. (Promperu/Martín Acevedo)

Lima

Fernando Valcárcel está convencido de que la Orquesta Sinfónica Nacional del Perú (OSNP) debe “apoyar al ciento por ciento el elemento nacional”, sin olvidar a los grandes compositores clásicos. El director desea que la agrupación “refleje lo que es el Perú”, lo que podrá constatarse es sus presentaciones en México.

La noche del viernes, antes de subir al podio del Gran Teatro Nacional, el conductor dijo a MILENIO que la OSNP toca obras “del repertorio clásico, tanto antiguo como moderno. Hemos tenido acercamientos con la esfera de la música popular, con figuras como Eva Ayllón, Dina Páucar, Manuelcha Prado, Lucho Quequezana y Jean Pierre Magnet, con quienes vamos a viajar al Festival Internacional Cervantino (FIC)”.

La agrupación se presentará en la Alhóndiga de Granaditas de Guanajuato el 14 de octubre, y al día siguiente en el Palacio de Bellas Artes. Su director afirmó que el repertorio del primer concierto es inusual para ellos, “pero nos ha dado muchas satisfacciones y ha sido muy bien recibido por el público. También ha resultado un aliciente para la música popular. Tocaremos con cinco representantes emblemáticos de la música popular, de diferentes campos y estilos. Son personajes de primer orden dentro de la música popular”.

Su debut en Bellas Artes incluirá algunas piezas del repertorio estrictamente sinfónico académico peruano, agregó Valcárcel. “Vamos a tocar una obra de Theodoro Valcárcel, que este año es homenajeado por la orquesta con una retrospectiva de sus obras emblemáticas. Creo que con su obra, tanto como la de Roberto Carpio y otros compositores más jóvenes, como Jorge Villavicencio, dará una muestra del tipo de música que se hace en el Perú”.

Valcárcel mencionó que la obra de estos autores tiene un sabor nacional: “Algunos de ellos son muy regionalistas, y aunque algunos son más modernos, en general la escuela composicional peruana tiene bien puestos los pies sobre la tierra, tiene una gran influencia de la tierra de donde provienen. Suena popular, pero tiene una elaboración académica”.

Considera que desde hace cinco años hay un importante cambio con la creación del Ministerio de Cultura del Perú: “Esto le ha dado un dinamismo a la cultura. Veníamos de épocas difíciles, en las que la orquesta no tenía una participación real en la vida cotidiana. Aún creo que tenemos que dar ese salto, hacernos más conocidos. La política de acercarnos a estas esferas de la música popular y los compositores peruanos está dentro de este concepto: buscar otros públicos, ser un símbolo plural de la cultura del país”.

La sinfónica debe reflejar esta pluralidad, abundó: “Ciertamente transmitiendo el legado de los grandes maestros del pasado, pero también valorando lo académico y lo popular. Hemos empezado a hacer viajes, y sentimos que tenemos un mayor compromiso con la sociedad. Tenemos que entretenerla, pero de la mejor manera y también ser plurales para que la gente se sienta identificada con nosotros”.

En busca de nuevos públicos

Fernando Valcárcel comentó que también buscar nuevos públicos es uno de los objetivos de la agrupación fundada en 1938, como el concierto que ofrecieron la noche del jueves con Lucho Quequezana. “Creo que el 80 por ciento de la gente nunca había asistido a un concierto de música sinfónica. Esa gente después se me acerca y muestra sorpresa, reconocimiento y cariño por algo que tenía, pero que no sabía que tenía. Tenemos que llegar con espectáculos de calidad para que la oferta sea atractiva. Así hemos crecido”.

Relató que cuando se cambiaron al teatro que ahora es su sede comenzaron a hacer conciertos los viernes en la noche, lo que permite crear otra audiencia. “El público es un 50 por ciento joven, lo que ha ocurrido también por tocar el repertorio de la música académica moderna, que es de donde yo vengo. La música moderna es difícil, pero la apuesta es darle al público un repertorio nuevo, retarlo, hacerle escuchar lo que se hace en esta época y lo que se hará en futuro. Ciertamente la orquesta está en la vanguardia de las propuestas de lo nuevo”.