Silla sexual, herramienta para los discapacitados

El prototipo, exclusivo para varones, es similar a una mecedora y funciona de forma mecánica para que el usuario pueda moverse en una dirección.

México

La recuperación de la vida sexual en personas discapacitadas es un tema que sigue siendo tabú para casi 6 millones de mexicanos en esta condición. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 5.1 por ciento de la población presenta alguna discapacidad física, mental, visual o auditiva.  

De éstos 5 millones 739 mil 270 discapacitados, más de 850 mil sufrieron alguna lesión medular que les impide caminar. La mayoría de quienes forman parte de las estadísticas son adultos mayores; sin embargo, un porcentaje de adultos jóvenes ha buscado alternativas para conseguir una vida sexual satisfactoria.

Generalmente quienes están atentos al tema son los discapacitados que esperan igualar su sexualidad a la que tenían antes de quedar imposibilitados y quienes buscan mejorarla si nacieron con discapacidad.

Existen alternativas y herramientas que facilitan estas prácticas; el problema radica en que no están a la venta en México. Es por eso que la industria del sexo en el país decidió poner atención a esta gran cantidad de clientes potenciales, ofreciendo una silla de ruedas que les da la posibilidad de tener sexo en diferentes posiciones.

Ésta forma parte del catálogo de productos de la empresa mexicana Exotantric, que comenzará a realizar envíos con un costo que va de 3 mil a 5 mil pesos. Es exclusiva para hombres y únicamente es funcional para aquellos discapacitados que no tengan movilidad en las piernas y cadera, debido a una lesión medular.

Carmen López, directora de la empresa, dijo que “este prototipo es la primera creación. Queremos ver qué modificaciones se le puede hacer para las diferentes habilidades de los discapacitados, como cinturones para los que no pueden sostenerse, por ejemplo.”

Es parecido a una mecedora, la cual funciona de manera mecánica cuando el usuario se mueve hacia atrás y adelante. Con ello las penetraciones pueden ser profundas y similares a los movimientos desempeñados en cualquier relación sexual.

Por su parte, Juan Antonio Luna de 38 años, quien a raíz de un accidente perdió el movimiento en la mitad de su cuerpo (presenta insensibilidad en el área genital), asegura que la única manera de sentir placer es teniendo un orgasmo mental.

La razón por la que ha decidido utilizar esta herramienta es para lograr la satisfacción de su esposa, quien lo ha apoyado durante este proceso.

“Mucha gente piensa que nosotros como discapacitados ya no tenemos derecho a la sexualidad y eso es mentira…ya no es tanto lo que sientes, sino que te excitas con lo que ves. Debes tener un buen diálogo con tu pareja para experimentar”, señaló.

Para conseguir erecciones debe consumir medicamentos, pero gracias a alternativas, que entre compañeros en la misma situación comparten, ha descubierto opciones que marcan la diferencia, como el SillaSutra.

Se trata de una publicación escrita por Arturo Valdéz, quien también enfrenta estas complicaciones. Ahí se describen e ilustran las maneras en que se pueden mantener relaciones sexuales con una pareja, con base en el KamaSutra.

La educación es el único camino para borrar en la sociedad los paradigmas y estereotipos relacionados con la sexualidad. Solo así, aseguró la sexóloga Irene Torices Rodarte, este tema dejará ser el menos taquillero y poco sexy.

“Los tabúes en esta sociedad provocan que la sexualidad sea vivida con reserva y temor ante las críticas, porque no se les instruye sobre las alternativas para recuperar no solamente la vida sexual en el contexto físico, sino también la vinculación afectiva.”

Torices, quien es directora de Geishad, un grupo interdisciplinario en sexualidad y atención a la discapacidad, da terapia a estas personas, tanto físicas y mentales y emocionales.

Entre las principales posiciones con las que se trabaja inicialmente destaca la de misionero y cucharita, aunque esto dependerá de cómo se desarrollen durante las actividades.

“También se trabaja desde la parte sexoterapéutica, y alguna serie de tareas y ejercicios que se puedan hacer de manera personal con la pareja para que se vayan focalizando únicamente en la parte genital”, indicó la especialista.

No es un tema nuevo, pero sí algo de lo que poco se habla. En la industria cinematográfica, la cinta Seis sesiones de sexo da una muestra de las dificultades contra las que una persona con capacidades distintas se enfrenta en una sociedad que deja de lado sus necesidades.

El estadunidense John Hawkes interpreta a Mark O’Brien, un periodista, poeta y activista por los derechos humanos que sufre de polio y que en la vida real plasmó, en su autobiografía, las ganas por perder su virginidad a los 38 años.

Con la ayuda de un sacerdote, acude con una terapista que le ayuda a descubrirse y realizarse en la intimidad, a pesar de la parális en 90 por ciento del cuerpo.

Estas nuevas propuestas abren paso a soluciones o giros en la vida de las personas discapacitadas, ofreciéndoles opciones para disfrutar su sexualidad.




[Dé clic sobre la imagen para ampliar]