Siempre cambia la música improvisada: Rudi Mahall

Los grupos Fossile 3, de Alemania, y FAS Trío, de México, se presentarán el miércoles en el Lunario del Auditorio Nacional.
“Al interpretar algo escrito, el significado nunca cambia”.
“Al interpretar algo escrito, el significado nunca cambia”. (Especial)

México

Al preguntarle a Rudi Mahall qué piensa del grupo mexicano de free jazz FAS Trío, con el que compartirá escenario el miércoles en el Lunario del Auditorio Nacional, el clarinetista alemán responde entre carcajadas: “¡Tenía miedo de que no tocaran suficientemente bien, pero tocan mejor que yo!”

El buen humor, pero indudablemente la exigencia de alternar con músicos que hacen de la provocación su credo, rubrica sus palabras. Mahall viene con Fossile 3, grupo que incluye al contrabajista Sebastian Gramss y Ettienne Nillessen. Con FAS Trío, integrado por el saxofonista Remi Álvarez, el contrabajista David Sánchez y el baterista Jorge Fernández, realizan una gira que comenzó en Alemania y ahora está en México. Además del concierto en el Lunario, Gramms y Nillessen ofrecerán un taller en la Escuela Nacional de Música hoy a las diez de la mañana. Después ambos tríos se presentarán en Aguascalientes, Guadalajara, Comitán, Tutxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas, Cholula y Tepoztlán del 28 de febrero al 8 de marzo.

Con una larga experiencia en la música libre, Mahall ha destacado por el uso imaginativo del clarinete bajo, como lo demuestran sus conciertos y discos como líder, así como al lado de músicos como la pianista Aki Takase, Alexander von Schlippenbach, la Globe Unity Orchestra, Barry Guy y otros. Entre los requerimientos para tocar con otros, dice en entrevista, “es que toquen buenas melodías, tengan swing y buena energía”.

En los terrenos de la música libre, dice el clarinetista, “la gente de diferentes países tiene un acercamiento a esta música un poquito diferente, aunque al escucharlos yo no podría decir si alguien es de Noruega o de Perú. Pero si los veo, me daría cuenta de que el noruego tiene el pelo rubio”, dice con una carcajada. Sin embargo, considera que muchos músicos tienden hacia una forma europea de tocar. “Por ejemplo, si escuchas a Anthony Braxton, suena más europeo que los alemanes”.

La escena de la música improvisada en Alemania ha crecido en los últimos años, asegura Mahall. “Va creciendo en cada ciudad y en las universidades puedes estudiar jazz, además de que el gobierno invierte dinero en la educación, pero no hay mucho trabajo”.

El alemán asegura que “improvisando puedes decir muchas cosas que no puedes decir con la música escrita. También puedes reaccionar de manera muy espontánea, como en una conversación. Cuando tocas música escrita, el significado de lo que tocas nunca cambia, mientras que en la música improvisada siempre está cambiando. Lo mismo pasa cuando tocas con otros músicos: por ejemplo, lo que toqué hace dos días con los músicos improvisadores es totalmente diferente, es nueva para mí. Eso no se puede transcribir. En la música improvisada todos componen al mismo tiempo. Si las cosas funcionan bien tienes música fresca, música nueva. Yo siento que me acerco más a los músicos cuando estoy improvisando”.

REBASAR FRONTERAS

Sebastian Gramms, impulsor con David Sánchez del encuentro de músicos mexicanos y alemanes, afirma que este tipo de reuniones son importantes. “No importa de qué país vengas, porque hay un lenguaje común que hablamos todos, que es el hacer de la música un elemento para comunicar y compartir. Por otro lado, es un encuentro de dos países que rebasan sus fronteras a través de la música”.

El contrabajista ha constatado que los seis músicos comparten historiales semejantes en cuanto a su cultura. “Por supuesto que hay cosas en las que puedes advertir que los músicos de FAS Trío vienen de México, pero lo interesante del programa es que en el concierto tocamos separados y luego nos reunimos. Así puedes escuchar cómo suenan los alemanes y los mexicanos, mientras en la segunda parte tocamos juntos”.