Shakespeare, en una sinfonía para los niños

Combinan obras de teatro del dramaturgo con varios de los trabajos musicales que inspiró.
Un títere que representa al autor británico.
Un títere que representa al autor británico. (Xavier Quirarte )

México

Hoy a las 12:00 horas, en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, la Orquesta Filarmónica de la UNAM, dirigida por Iván López Reynoso, presentará Shakespeare para niños. El espectáculo dirigido por César Piña congrega música, danza, teatro y títeres para celebrar al genio nacido el 26 de abril de 1564. “El reto más grande, y al mismo tiempo la mayor emoción, es poder mezclar el gran teatro de las obras de Shakespeare con las grandes obras que los compositores escribieron para ellas”, dijo el director en entrevista con MILENIO.

Además de la música de Felix Mendelssohn, Ralph Vaughan Williams, Henry Purcell, Giuseppe Verdi, John Williams, Sergei Prokofiev y Piotr Ilyich Tchaikovsky, en Shakespeare para niños actores y bailarines representan pasajes significativos de varias obras del dramaturgo, como Sueño de una noche de verano, Otelo, Hamlet, La tempestad, Macbeth y Romeo y Julieta.

Hay momentos en que la actuación se mezcla con la danza y la música orquestal, así como con las voces de los Niños y Jóvenes Cantores de la Escuela Nacional de Música, dirigido por Patricia Morales.

“También tenemos una parte donde John Williams, para la música de las películas de Harry Potter, toma elementos del tercer acto del Macbeth y las brujas. Eso nos muestra hasta dónde ha llegado Shakespeare”, señaló el director.

El segmento dedicado a Romeo y Julieta es más largo que los otros, dado que, además de un fragmento de la obra que Prokofiev escribió para la tragedia, incluye, completa, la Obertura-fantasía Romeo y Julieta de Tchaikovsky.

Piña afirmó que le encanta la música: “También la música sinfónica me motiva porque me cuenta muchas cosas. Siempre que la escucho me sugiere imágenes, que son las que trato de llevar al escenario. Por ejemplo, Obertura-fantasía Romeo y Julieta constituye un recuerdo muy grato de mi adolescencia: cuando descubrí esta obra de Tchaikovsky siempre había soñado con escenificarla, y ahora por fin lo logro”.

El creador expuso que contar con una orquesta en vivo “es un gran lujo, un tesoro, una maravilla, un regalo de los dioses. Todo cambia muchísimo, se vuelve más vivo y espectacular”.

Uno de los objetivos de Piña es poder motivar y jalar al público, tanto niños como adultos, pero sobre todo a los primeros, a que se interesen en estos conciertos.

“Finalmente, al escuchar a la orquesta y ver escenificadas obras de teatro, coreografías o títeres, podrán venir luego a un concierto donde no haya escenificación, pero igual pueden echar a volar su imaginación. Yo creo que mi compromiso social ha sido presentarle al público otro tipo propuestas, cosas inteligentes y no espectáculos donde se trate a los niños como tontos, como suele ocurrir. Nunca tuve miedo de mostrar la obra de Shakespeare a los niños porque ellos pueden entender muy bien estas historias”, abundó.

Con el espectáculo, el director pretende motivar a los niños para que se interesen en las obras de Shakespeare.

“Se ofrecen pinceladas de cada una de las obras principales, explicando cada historia, para que tengan la curiosidad de buscarlas más adelante, que les pregunten a sus papás o que, incluso los papás vayan a los libros y lean esta maravilla de literatura. Las obras de William Shakespeare, aunque tragedias, también son divertidas: hay diversión además de tragedia”.