La fiesta de Serrat en Bellas Artes

En su primer concierto en el palacio, Joan Manuel Serrat capturó a su audiencia con un viaje nostálgico y vital por sus canciones emblemáticas.
El cantautor hizo las declaraciones en un programa de televisión en República Dominicana.
El cantautor y poeta español Joan Manuel Serrat se presentó en Palacio de Bellas Artes. (EFE)

Ciudad de México

Alguna vez el compositor y cantante Alex Chilton le dijo a Ray Davies, líder del grupo The Kinks: "Tocar canciones es algo sin tiempo, porque las canciones nunca envejecen. Puedes cantar una canción que escribiste hace 20 o 30 años y es como si fuera la primera vez que la tocaste. Te hace sentir joven, pero la realidad es que te estás volviendo viejo, las cosas cambian dentro de ti... De alguna forma, hacer música engaña a la edad, pero la fascinación dura tanto como la canción".

La anécdota. que Davies incluye en su segundo volumen autobiográfico, Americana: The Kinks, the Riff, the Road, the Story, es complementada, páginas más adelante por una frase que viene a pelo con lo que recién presenciamos en su regreso al Palacio de Bellas Artes: "Las canciones son como amigos que te confortan para que no te sientas solo".

En el primero de cuatro conciertos –a localidades agotadas y revendedores empeñados en timar a los incautos–, Joan Manuel Serrat vino con una colección de canciones que no han envejecido, aunque también incluyó otras más nuevas o menos viejas, como se quiera, pero igualmente dignas de confortar a los seguidores de diversas generaciones que no cesaron de aplaudir.

El propio Serrat advirtió que venía con una lista de canciones "que vienen de lejos, de muy lejos. Así que abróchense los bragueteros, los ligueros y los cinturones de seguridad porque vamos a viajar en el tiempo. Vamos a viajar al mero principio".

El concierto incluyó canciones emblemáticas que celebraron que hace casi 45 años se presentó por primera vez en Bellas Artes en el que fue su primer viaje a México, en noviembre de 1969. El cantautor catalán viajó de "Penélope" a "Mediterráneo", de "Cantares" a "Titiritero" y muchas otras canciones que concluyeron con "La fiesta" y el público coreando uno de sus grandes éxitos. Los aplausos y gritos lo hicieron volver en dos ocasiones, para concluir con una hermosa versión de "Lucía", acompañado por el piano de Ricardo Miralles. Terminaba, así, la fiesta de Serrat en Bellas Artes y esas canciones que lo confirman como uno de los grandes cantautores de nuestro tiempo.