Rinden homenaje a Sergio Pitol, un “virtuoso del lenguaje”

El escritor y traductor mexicano fue agasajado en el Teatro Macedonio Alcalá en Oaxaca, donde también estuvieron Ricardo Piglia, Andrés Neuman y Guillermo Quijas.
Por medio de la traducción, Pitol difundió a obra de escritores emblemáticos de las letras de la Europa Central.
Por medio de la traducción, Pitol difundió a obra de escritores emblemáticos de las letras de la Europa Central. (Archivo)

Oaxaca

Sergio Pitol ya encontró en Oaxaca uno de sus territorios predilectos, al grado que vuelve a estas tierras en cuanto tiene oportunidad, desde 2007, lo que no podía ser diferente en un año que se ha convertido en una larga celebración por sus ocho décadas de vida; así fue homenajeado en el Teatro Macedonio Alcalá, en lo que se convirtió en una conversación sobre su vida y su obra entre Ricardo Piglia, Andrés Neuman y Guillermo Quijas, director de Editorial Almadía.

"Teníamos una banda de escritores que éramos admiradores de Sergio tan sólo porque él había traducido a Gombrowicz, pero además es uno de los pocos escritores, en cualquier lengua, cuya obra siempre he esperado, como sucede con su más reciente libro El tercer sujeto, que he leído en el viaje", recordó Piglia, uno de los protagonistas de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (Filo).

Desde su perspectiva, en la obra de Sergio Pitol se encuentra su experiencia como traductor, como editor, hasta su trabajo como consejero en editoriales como Tusquets, sus relaciones con Anagrama: "como crítico siempre tiene una mirada, que es una mirada admirativa sobre los textos, porque no es un crítico que se detenga a escribir sobre los libros que no le gustan, sino sobre aquellos que le entusiasman y le gustan", reconoció.

Por su parte, Andrés Neuman se detuvo a reflexionar acerca de la faceta de ensayista de Sergio Pitol, quien a su parecer tiene una virtud incalculable: una cierta voluntad didáctica y una sencillez en el lenguaje que uno no siempre en sus novelas o en sus cuentos.

"Pitol es un virtuoso del lenguaje y hay algo profundamente lujoso en su sintaxis, en su léxico, en sus biografías y cuando escribe ensayos, al revés de muchos autores que se ponen académicos, en Pitol se da un anomalía admirable: los ensayos son más coloquiales que los relatos."

De alguna manera, las sensaciones fueron resumidas por Guillermo Quijas: celebramos a uno de los autores contemporáneos más grandes no sólo de la lengua española, sino de la literatura universal: "un autor que se ha multiplicado en sus libros y en sus formas de acercarnos a la lectura, un traductor incansable cuya labor nos ayudó a construir una idea amplia de literaturas distintas; un narrador cuyas novelas y cuentos nos atrapan por la perfección de su forma y los misterios que guardan cada uno de sus personajes".

La faceta de traductor, su narrativa, su manera de entender a la literatura fueron abordadas anoche en el homenaje organizado por la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (Filo), donde un atento Sergio Pitol seguía cada una de las palabras, mientras sus lectores ya estaban con sus libros en las manos a la espera de que terminara la sesión para buscar la firma del poblano.

Incluso salió a flote su faceta de viajero; un personaje que exploraba con la mirada territorios tan distantes a lo occidental, como China, Rusia, Polonia... en un tiempo en que apenas se sabía de quienes llegaban a esos lugares, enfocados la mayoría de los intelectuales en París.