Los creadores y el poder de su fe

El tenor, Bernardo Fierro, aseguró que en su caso, el tipo de religión que profesa es siguiendo lo que dicta su corazón y el amor, con ello sabe que no se equivocará ni lastimará.
Bernardo Fierro, tenor, habla del significado de la fe y la religión en su carrera.
Bernardo Fierro, tenor, habla del significado de la fe y la religión en su carrera. (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

Ingenuidad y sobresalto entremezclados bajo el sentimiento de temor a Dios y la participación en los rituales paganos. Ayunos para agradar al señor. Negocios cerrados y casi nula afluencia de peatones en las plazas atestadas de palomas.

Y en las calles un silencio sepulcral, en medio de tardes calientes y polvorientas que muchas veces, casi cíclicamente, durante los viernes santos concluían en tolvanera.

Así se vivía la semana santa a finales de la década de los setenta porque las familias laguneras, mayoritariamente católicas, decían que eran "días de guardar".

Y entonces si no se deseaba acudir a la procesión representada en el Santuario de las Noas quedaba casi como único recurso de entretenimiento la radio, donde curiosamente se programaban canciones paganas pensando que todo clásico fue escrito en honor y veneración al "único Dios verdadero".

Si de creencias se trata, todos tendrán alguna historia que contar pues los creadores mantienen su fe inquebrantable, sea en una deidad, imagen icónica, aspiración religiosa o en una emoción.

No era raro escuchar el Carmina Burana en semana santa, que en realidad refiere las aventuras de los goliardos, cantos de los siglos XII y XIII reunidos en 300 rimas, escritas en su mayoría en latín y en un dialecto alemán.

Los poemas explayan en el horizonte el gozo por vivir, los placeres terrenales y el amor carnal, aderezados por una sátira a los estamentos sociales y eclesiásticos.

Los goliardos, estampa de estudiantes y clérigos vagabundos que al renunciar al claustro y a Dios, predicaron con fiel ejemplo su adhesión a una vida licenciosa.

En los Carmina Burana se satirizan y critican a todas las clases sociales, en especial a las personas que ostentaban el poder de una corona y sobre todo al clero.

Las composiciones más características son las Kontrafakturen, que imitan en ritmo las letanías del antiguo evangelio, para satirizar la decadencia de la curia romana o para construir elogios al amor, a las apuestas y al consumo de vino.

Lo mismo pasaba con el cine de semana santa, que se proyectaba en la televisión abierta en ese tiempo.

Sin la oportunidad de contar con medios caseros de reproducción de películas, sin internet y sin la elección en cuanto a los contenidos proyectados en la tele, a los laguneros se nos pasan los días santos viendo "El rey de reyes", "Marcelino pan y vino" o "Los diez mandamientos", pero también historias como la de "Cleopatra", o "Sansón y Dalila".

La recuperación de la memoria viene a cuentas porque, después de todo, los chicos de esta generación crecieron y algunos de ellos ahora se desempeñan con soltura en el terreno de las artes.

Tocar el alma con la voz cantante

Bernardo Fierro es un joven tenor nacido en Torreón. Con el entusiasmo, es decir, sintiendo el aleteo de Dios en su interior, apunta que la actividad que lo motiva, lo impulsa y lo estimula, en términos revolucionarios para hacer de sí mismo una mejor persona es la ópera y el amor que siente la voz vuelta canto.

"En la parte en la que yo me desarrollo, que es como cantante de ópera, hay una creación cada vez que uno interpreta una pieza".

"Definitivamente hay un parámetro que ya está escrito como una partitura, hay una línea de lo que vas a hacer, las notas que vas a cantar, las palabras que vas a decir, pero dentro de todo eso hay algo que es una emoción, un papel y un mensaje que darás y es algo totalmente intangible", apuntó.

Ese intangible es en extremo valioso porque permite desarrollar el terreno de las emociones. Se trata de algo que se dejará sentir sin ser tocado. Y Bernardo apunta que se disfruta en tiempo real, aunque tiene un tiempo final.

"Se pudiera decir efímero en la cuestión de la consistencia, pero en cuestión de la calidad es algo que puede tocar tu alma y puede ser para toda tu vida".

"Conozco personas que se conmueven con algo artístico y por ello existe la certeza de que dejas algo en esa persona".

Citando a Albert Einstein, este cantante de ópera recupera una idea: el arte es la forma de expresar los sentimientos más confusos y más profundos de la manera más simple.

"Jesús o Buda son figuras revolucionarias y ellos profesaban el amor. El amor es una fuerza universal inspiradora y esa sería mi fe".

"Si lo dice un científico que estaba pegado a las matemáticas y a la razón, esto quiere decir que hay una labor, hay una creación cada vez que tú interpretas, porque además tu estado de ánimo, tu energía es diferente en cada momento".

"Todo por lo que pasas se proyecta en ese momento, si estás en depresión o en un momento muy feliz de tu vida, si estás en un momento energéticamente óptimo, se sentirá. La ópera es como el agua del río, nunca pruebas ni bebes la misma", aseveró.

Con una tesitura o rango difícil entre los hombres, este muchacho alcanza la potencia de su voz en un tono agudo, pero con una calidad de resonancia, de cuerpo, de voz, que es difícil de hacer.

Sencillamente requirió de mucho entrenamiento para poder desarrollar ahora en el escenario papeles heroicos y dramáticos, cargados de una belleza que comunica vivencias.

Y es en este punto donde Bernardo Fierro dice que su única pretensión es el lograr ser un buen ser humano, en tanto que para el desarrollo de vocación, de su voz interior, lo que desea es convencer y enamorar al estar en un escenario. Para ello debe estar desnudando emociones.

"Heredé la religión católica, pero al momento de madurar entendí que las religiones son un dogma funcional que permiten la convivencia en la sociedad".

"La religión es importante para la sociedad al dar formalidad y paz social. Pero no importa la religión en sí misma y en términos personales entiendes que no hay un sólo camino sino que son muchos".

"En mi caso estoy siguiendo lo que me dicta el corazón y el amor, con ello sé que no te equivocarás ni dañarás. Esa sería mi religión seguramente".