Talentos laguneros llenan el Nazas con la Camerata

Bajo la dirección de Ramón Shade se realizó el segundo concierto de temporada. Luis Castro tuvo una destacada participación de piano y José Luis Herrera debutó como cellista.
La obra sinfónica “El pájaro de fuego” de Stravinsky, música estrenada como ballet, coronó un brillante cierre de concierto con el uso de la orquestación, en donde la conducción del conjunto por Ramón Shade lució como siempre lo hace.
La obra sinfónica “El pájaro de fuego” de Stravinsky, música estrenada como ballet, coronó un brillante cierre de concierto con el uso de la orquestación, en donde la conducción del conjunto por Ramón Shade lució como siempre lo hace. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

Un segundo concierto excepcional presentó este viernes la Camerata de Coahuila en el teatro Nazas.

Bajo la dirección de Ramón Shade, con la destacada participación del pianista Luis Castro, la relevante interpretación de la obra 'el pájaro de fuego' y el debut del cellista José Luis Herrera, actos que dieron una muestra clara del talento musical del conjunto. 

En la primera parte la interpretación por vez primera de la obertura a “Semirámide” de Rossini, se presentó de forma sinfónica pero ligera, en un divertido aperitivo para abrir el oído, con una espléndida música en donde la orquesta dio la bienvenida a su público.

"Espero que la gente aprecie todo esto, que estén siempre en los conciertos, que llenen los teatros, porque tienen una orquesta fantástica", expresó el joven Cellista debutante.

“La obertura Semirámide, une diversas cosas, entre ellas una experiencia digamos de escritura orquestal con partes divertidas, en donde la orquesta se convierte en un gran tambor de golpes, de líneas cantadas por los clarinetes, con partes muy románticas y música de diversos colores", exteriorizó el joven músico José Luis Herrera.

Así se escuchó el majestuoso tema,  tocado por un cuarteto de cornos,  con brillantes escritos para las maderas, enfatizadas por el efecto famoso 'Crescendo Rossini',  seguido por el extenso aplauso del público.  

Fue el Concierto para Piano número 27 de Mozart, una pieza perfecta interpretada por el pianista Torreonense Luis Castro,  de un lirismo romántico y melancólico que conquistó al público por su belleza melódica. 

Movimientos para piano que mostraron la maestría del detalle y la técnica,  logrando que las intervenciones del solista con su textura musical quedaran como uno de los temas destacados del concierto. 

Sin duda alguna la obra sinfónica “El pájaro de fuego” de Stravinsky, música estrenada como ballet, coronó un brillante cierre de concierto con el uso de la orquestación, en donde la conducción del conjunto por Ramón Shade lució como siempre lo hace.

"Espero que la gente aprecie todo esto, que estén siempre en los conciertos, que llenen los teatros, porque tienen una orquesta fantástica, de músicos extraordinarios, de cosas que se encuentran en una u otras partes pero no en conjunto", finalizó por su parte el joven Cellista debutante.