El micrófono en lugar del azadón

Cuatro hombres trabajadores del campo han llevado a cuestas la encomienda de mantener vivo el canto cardenche durante casi 20 años, por lo que el nuevo disco es un sueño hecho realidad.
"A la hora que nos invitan y a la hora que se ofrece dejamos el azadón o lo que estemos haciendo para ir a cantar".
"A la hora que nos invitan y a la hora que se ofrece dejamos el azadón o lo que estemos haciendo para ir a cantar". (Nancy Méndez Lozano)

Torreón, Coahuila

El grupo de Cardencheros del Ejido Sapioriz Durango del municipio de Lerdo, está compuesto por cuatro hombres trabajadores del campo: Fidel Elizalde García, Genaro Chavarría Ponce, Guadalupe Salazar Vázquez y Antonio Valles Luna.

Ellos además del cuidado de sus tierras llevan a cuestas la encomienda de mantener vivo el canto cardenche en la región.

"Cuando nosotros decidimos integrarnos como el grupo "Los Cardencheros de Sapioriz", ya hace más de 20 años, dijimos que íbamos a dedicarnos primero a esto antes que nada y así ha sido".

"A la hora que nos invitan y a la hora que se ofrece dejamos el azadón o lo que estemos haciendo para ir a cantar y a cumplir nuestra misión", compartieron para Milenio.

La Canción Cardenche es una expresión de la cultura campesina de la región Lagunera que se encuentra en peligro de desaparecer.

"Le cantamos al desierto, allí donde se desgrana el maíz. Fuera del caserío, ahí a donde uno va a llorar".

Si bien aún existen personas prácticamente en todos los municipios de la laguna que saben las canciones o alguna vez cantaron, hoy solo en una comunidad se canta actualmente con un grupo en forma, y es en el Ejido de Sapioriz Durango con los "Cardencheros".

Como muchas de las manifestaciones del patrimonio cultural de México, la canción cardenche atraviesa por una situación difícil para su mantenimiento. De las medidas que se implementen dependerá su preservación o su desaparición.

"Han sido a nuestros padres también Cardencheros a quienes nosotros les aprendimos. Cuando llegaban de las haciendas o de su trabajo en el campo, este era su modo de expresar el cansancio que sentían, de platicarnos su felicidad o sus tristezas", recordarón los Cardencheros de Sapioriz.

Comentaron que el Canto Cardenche es más un lamento de la gente del campo, de esos tiempos de jornadas de trabajo extenuante.

"Ellos lo hacían también como una forma de platicar y de compartir entre ellos. Entre la plática surgía de forma natural el canto. Es eso lo que queremos mantener, esa naturalidad de exteriorizar el sentir que era normal compartir en aquellos tiempos".

Compartieron que ellos sienten que es su responsabilidad el conservar esa tradición heredada de sus padres. "Es algo que nos gusta y que nos echamos a cuestas sobre que después de nuestros padres deberíamos de continuar con esto que nos dejaron como herencia".

Ellos comentaron que siguen siendo los mismos hombres del campo de hace 20 años, "Nos han hecho muchos reconocimientos por todas partes del mundo, la gente nos ve y nos felicita, nos han puesto como el orgullo de la comunidad, pero nosotros seguimos siendo los mismo".