Devoción por 250 años al Santo Niño de Atocha

Durante 3 días de junio en las calles Filomeno Mata y Aquiles Serdán de Ciudad Juárez, Durango la fiesta la organiza la familia Martínez. Personas llegan a cumplir sus mandas de rodillas y descalzos.

Lerdo, Durango

La devoción por el Santo Niño de Atocha de miles de habitantes de Ciudad Juárez, Durango, brota durante tres días del mes de junio y se congregran en las calles Filomeno Mata y Aquiles Serdán, desde hace 250 años por las celebraciones de la fiesta que la familia Martínez organiza.

Este año se festeja desde el pasado 18 de junio hasta este viernes, donde este Santo que llaman "milagroso", se convierte en la fiesta del pueblo, señaló Gerardo Iván García Colmenero, coordinador en La Laguna de Durango de la Unidad de Culturas Populares del Conaculta.

Adelantó que de esta fiesta se documenta como una festividad propia de la cultura popular de los laguneros.

Miles de devotos, visitantes, músicos, danzantes y familias llegan con los Martínez quienes se han encargado de la organización que ha pasado de generación en generación.

Diversas personas llegan a cumplir sus mandas de rodillas, caminado descalzos o bien acostados, otros van acompañados de músicos o danzantes.

Un aspecto que hace peculiar esta fiesta es la rica gastronomía. Para la elaboración de la reliquia se preparan más de 100 kilos de pastas como el fideo, espagueti, estrellita y arroz, así como el tradicional asado rojo.

Se sacrifican cuatro puercos, elaborando más de 300 kilos de carne, también se prepara una rica moronga acompañada de verduras, así como un pozole lagunero, el cual se ofrece por la mañana a los danzantes y los que lleguen a visitar este altar.

En la preparación de la comida participan familiares, amigos y personas de la comunidad que con sus conocimientos y experiencia le dan un toque especial a esta reliquia.