[El Santo Oficio] La imaginación al poder

En "La imaginación al poder. El intelectual y los medios", Del Paso se refiere a los medios de difusión masiva.
Fernando del Paso, escritor y pintor.
Fernando del Paso, escritor y pintor. (Nacho Reyes)

México

Fernando del Paso, nuestro nuevo Premio Cervantes —lo precedieron Octavio Paz, Carlos Fuentes, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Elena Poniatowska—, acaba de publicar en la editorial Tusquets Amo y señor de mis palabras, reunión de artículos, ensayos, discursos y otros escritos, entre ellos una "Carta a Juan Rulfo", leída en Radio France Internationale a la muerte del escritor jalisciense, en 1986.

"Un siglo y dos imperios", "Mi patria chica, mi patria grande", "Yo soy un hombre de letras", "El futuro de la cultura en México" y "La novena del futbol" son otros textos recopilados en este libro ameno, revelador del pensamiento y el compromiso social del autor de Noticias del Imperio.

En "La imaginación al poder. El intelectual y los medios", Del Paso se refiere a los medios de difusión masiva, poseedores del "poder más grande de persuasión, de inducción ideológica, de orientación o desorientación política, de disuasión, de aculturación o de dilución cultural". El más imperioso de todos es la televisión. Algunos intelectuales la rechazan de manera tajante, otros se dejan seducir por ella y figuran con frecuencia en los llamados programas de análisis.

"Pero una cosa es aparecer en la televisión —advierte Del Paso—, y otra cosa es hacer uso inteligente de ella, como se puede hacer uso inteligente, imaginativo, de otros medios. Cuando se habla del escritor o del 'intelectual' en la televisión, suele imaginárselo —o suele imaginarse él mismo— en una tribuna, solo, frente a las cámaras en el papel del conferencista que dialoga con el público —o monologa, mejor dicho—, que da cátedra desde la pantalla. Cuando más, se lo imagina dirigiendo mesas redondas o participando en ellas. Nada más lejos de la imaginación. Nada más cercano a la trivialidad y al vedetismo. Incluso al histrionismo".

Con imaginación las grandes agencias seducen al público y le venden productos, ideas o incluso políticos chafas como si fueran geniales (como bien lo sabemos en el México actual). "Con imaginación se venden las mentiras y los sueños imposibles", comenta el escritor, quien fue un exitoso publicista en su juventud.

Del Paso exhorta a los escritores, a los intelectuales, a participar en los medios masivos, a ejercer en ellos sus derechos ciudadanos, a poner su educación, cultura y lucidez al servicio de su pueblo, siempre con imaginación.

"Llevar la imaginación al poder implicaría el aprendizaje de cierta humildad y, con él, el aprendizaje de las técnicas no solo de la televisión, sino también del cine, del reportaje filmado, del documental que podríamos llamar de denuncia o de protesta. Implicaría renunciar en lo posible a la idea del escritor frente a las cámaras, rodeado de gloria y sapiencia, y aceptar un papel más modesto, aunque no necesariamente menos importante: el papel de reportero, el papel, a veces, ya no de entrevistado, sino de entrevistador".

Queridos cinco lectores, con un brindis en honor de Fernando del Paso, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.