Somos nosotros mismos cuando estamos desnudos: Sandra Pani

La artista, quien también participa en el proyecto 'El Mural del Milenio', abrió recientemente una exposición en la ciudad de Oaxaca.
En su obra también expresa el dolor.
En su obra también expresa el dolor. (Especial)

México

El desnudamiento es una forma de llegar a la esencia de lo que es una persona, pues pretende ser una búsqueda de esa esencia y una reducción total que termina en la parte más profunda del cuerpo", expresa la artista Sandra Pani acerca de Denudatio Perfecta, exposición que presenta en Oaxaca.

La muestra de 19 piezas realizadas con velos, radiografías, huesos, sedas, papel japonés, pieles y oro, entre otros materiales, pretende hacer una búsqueda de la identidad al llegar a lo más profundo de la esencia humana.

"Las primeras obras son de papeles y sedas. Tienen una enorme fragilidad, y por ello tuve que hacer una investigación muy fuerte de materiales para encontrar aquellos que me pudieran dar la sutileza y la ligereza que buscaba, pero que fueran resistentes", explica en entrevista con MILENIO.

Respecto al tema, la colaboradora de El Mural del Milenio detalló que como a lo largo de su trayectoria artística su obra se ha relacionado con la búsqueda de identidad, logró pensar el desnudamiento como una fortaleza en el sentido de que "solo somos realmente nosotros mismos cuando estamos desnudos, y ello nos hace más fuertes".

"El filósofo Giorgio Agamben dice que dios es la desnudez perfecta: carece de capas y nada lo cubre. Por eso hice imágenes con velos y una acumulación de capas que representa una metáfora visual de lo que somos. Este desnudamiento tiene que ver con retirar estas capas y develar lo que realmente somos".

Afirma que su obra la trabaja mediante sus propios procesos psíquicos, principalmente el dolor. Optó por "abrazarlo, pero también verlo desde una parte luminosa. No estoy en el regodeo de lo doloroso ni en lo morboso de lo doliente, más bien en qué hacer con el dolor: sentirlo, llorarlo, pintarlo y depositarlo en las obras".

Asevera que una obra debe hablarle al espectador para crear una conexión con el artista, y para que esto sea posible, la parte visual debe ser más importante que la conceptual, pues la pieza debe hablar por sí sola; si no, es fallida.

"Puedes tener historias muy interesantes atrás de ella pero valen pepino, porque toda esa reflexión debe estar depositada en la obra. La verdad, aunque me cuelguen, yo creo en la fuerza de la belleza: deben ser imágenes bellas que atrapen y quieras seguir viendo. No debe explicarse nada; aquellos que se escudan en conceptos solo hacen obras mudas. Cuando el objeto no contiene todo lo que se quiere decir es una pieza fallida, y su creador debería ser mejor filósofo o dedicarse a escribir cosas", concluyó la artista plástica originaria del Distrito Federal.

Denudatio Perfecta podrá ser visitada hasta el 27 de septiembre en el Centro Cultural Santo Domingo, Macedonio Alcalá s/n, col. Centro Histórico, Oaxaca, Oaxaca.