Niños hospitalizados siguen sus estudios en aula interactiva

El Smart School Solutions es un salón en el que la pantalla principal está conectada con las tablets que usan los menores y con el pizarrón digital.
Actualmente reciben este tipo de atención entre 50 y 60 infantes.
Actualmente reciben este tipo de atención entre 50 y 60 infantes. (Mónica González)

México

En el Instituto Nacional de Cardiología los niños que, por enfermedad, tienen que dejar sus escuelas ya cuentan con una opción para no perder clases. No importa el nivel escolar que tengan, todos pueden seguir aprendiendo gracias al salón interactivo Smart School Solutions, el cual está dotado con tecnología de punta para que los menores no se atrasen en sus estudios.

El aula está equipada con una pantalla interactiva, tablets que están conectadas entre sí y también con el pizarrón digital. Ahí la profesora, autorizada por la Secretaría de Educación Pública, mediante un programa, registra el nombre y datos del estudiante para que los padres de familia puedan solicitar una constancia y así comprobar, en las escuelas de sus hijos, que no han perdido clases y que pueden reincorporarse a la par de sus compañeros.

Debido a la rotación de los niños, por sus diversos tratamientos, en promedio hay de 50 a 60 asistentes al aula; sin embargo, si alguno debe permanecer en cama, éste no perderá clases gracias a que las tablets están conectadas a la red inalámbrica de internet y pueden seguir la clase desde sus habitaciones. Las enfermeras, quienes siguen minuciosamente el avance de los educandos, hacen una referencia muy clara: “Desde que retomaron sus clases, el buen ánimo y disposición van en aumento”.

Norma González, jefa de enfermeras del Instituto Nacional de Cardiología, aseguró que este tipo de acciones fomentan la socialización del niño y les ayuda a mejorar el ánimo dentro del hospital. “En cuanto termina su baño, su desayuno, inmediatamente se integran al aula, ellos ven la puerta abierta y se incorporan en cuanto ven a la profesora.

“Les da mucho gusto estar en el aula, para ellos es un ambiente en donde se distraen”, añadió.

La unidad de Responsabilidad Social de Samsung fue encargada de donar el Smart School Solutions.

Lourdes Herrera, gerente de Responsabilidad Social de la firma, aseguro que la motivación para crear esta aula fue acercar a los menores a sus actividades cotidianas: “Los niños que tienen que permanecer por un largo periodo en una institución, en este caso en el Instituto Nacional de Cardiología, no pierden clases y continúan con un temario en el que están llevando cada uno de los diferentes grados, ya que son maestros multigrados los que dan estas clases”.

Por su parte, Alejandro Palomino, experto en tecnología y soluciones de la empresa, dijo que la sala interactiva fue pensada como una solución educativa integral y explicó que “tiene, como propósito principal, facilitar la labor del profesor en el aula, en este caso estamos hablando de uno digital.

“Uno de los elementos de la solución es un aula electrónica en la cual pueden actuar tanto los alumnos como el profesor y facilitar que el ambiente escolar tenga una interacción directa.

“Otro de los elementos importantes son las tablets, ya que con esos dispositivos lo que puede hacer el profesor es dirigir la clase y asistir a los alumnos de una forma personalizada”.

La empresa inauguró un aula similar en Zacatecas y tiene planeado abrir cinco más en el país.

 Aunque la tecnología es en ocasiones estigmatizada por el rápido acceso a contenidos negativos en la red, en este caso para niños que se encuentran hospitalizados representa su conexión con el mundo, además de que los lleva a retomar sus estudios.