Con-Tacto Visual

El común de la gente, o mejor dicho la mayoría de las personas, no han sido, educadas en el ámbito visual, a pesar de ser el lenguaje más utilizado actualmente.
Obra de Yin Xiuzhen: “El que viaja mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho”. El Manco de Lepanto.
Obra de Yin Xiuzhen: “El que viaja mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho”. El Manco de Lepanto. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Cuando pensamos en una obra de arte visual, nos imaginamos un cuadro, quizá un Van Gogh o un Picasso, si nos extendemos un poquito más en el pensamiento, quizá, aparecen obras escultóricas como el David u alguna otra de hace cientos de años.

El común de la gente, o mejor dicho la mayoría de las personas, no han sido, educadas en el ámbito visual, a pesar de ser el lenguaje más utilizado actualmente, las imágenes que nos rodean en las redes sociales, en los medios de comunicación o en la web, tienen nuestra atención un máximo 2 ó 3 segundos.

De la mano de esta velocidad lectora del ojo y del cerebro, está nuestra velocidad de vida y nuestra superfi cialidad de narrativa en la imagen. Pero también seamos sinceros, las imágenes que nos proponen estos medios no son obras de arte, ni siquiera las publicitarias. 

Me gusta utilizar el término “analfabetos visuales” derivado de años de educación (primaria, secundaria y demás…) empecinada en quitar el arte de nuestras vidas, y junto con ese desarraigo, quitamos sensibilidad, capacidad de expresarnos, poder de interpretación entre varios perjuicios formativos de un ser completo.

No sabemos cómo “leer una obra”, y por eso miles de veces caemos en juicios anticipados y negativos.

Si nos ubicamos en la realidad artística actual, donde las obras de arte dejaron de ser tales para convertirse en hechos visuales, hechos artísticos, los parámetros de análisis de tradicionales, donde el equilibrio y las estructuras, que fueron eje de las composiciones han, mutado a concepciones dinámicas, fl exibles, los soportes se han desmaterializados y los límites se desdoblan, el público cumple un rol activo, ya no contemplativo.

La idea del arte contemporáneo es crear diferentes tipos de experiencia. No se busca que los visitantes sólo vean el trabajo, sino que interactúen con él, que lo vivan, que lo toquen, que se metan y lo sientan con todos los sentidos.

Pero sobre todo que se permitan pensarlo. En este cambio que venimos viviendo en los últimos 60 años, los espacios de exhibición también han tenido que cambiar sus parámetros, en todos los sentidos, para albergar obras de mayores volúmenes, con requerimientos específi cos de luz, sonido e implantación.

A estas alturas el ejercicio museográfico debe considerarse una investigación, no una conclusión, cada exhibición es una forma de plantear preguntas, abrir la discusión.

Muchas veces los curadores, críticos y museólogos de arte publican los libros frutos de la experiencia, para preservar en el tiempo la inmaterialidad de lo que cada vez es más efímero, pero cada vez más relacionado con la vida.

Sabrina Coco, Artista visual Directora del Centro de Artes Visuales de la UAdeC, dieciocho_18@yahoo.com.ar