Juan Rulfo, el fotógrafo

El autor de Pedro Páramo desarrolló una carrera fotográfica en paralelo a su faceta literaria; uno de sus proyectos de foto se muestra en el Centro Cultural Tlatelolco.
Imagen de la exposición 'En los ferrocarriles', de Juan Rulfo.
Imagen de la exposición 'En los ferrocarriles', de Juan Rulfo.

México

Antes de que existiera la Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco era una zona por donde pasaban los trenes de carga. Y antes de convertirse en uno de los escritores más reconocidos de habla hispana, Juan Rulfo ya era fotógrafo. Las imágenes que capturó en los alrededores de Nonoalco, a mediados de la década de los 50, reflejan la vida cotidiana en el área ferrocarrilera previa a su desaparición definitiva.

Ya había publicado El llano en llamas (1953) y Pedro Páramo (1955), pero ni así abandonó la actividad como fotógrafo que había iniciado a finales de los años 30. A lo largo de su vida, Rulfo realizó muchos proyectos fotográficos por encargo y algunos por cuenta propia. En los Ferrocarriles, que se exhibe desde hoy en el Centro Cultural Tlatelolco, lo hizo por invitación de un amigo, el cineasta Roberto Gavaldón.

Poco antes habían trabajado juntos durante el rodaje de La escondida, protagonizada por María Félix y Pedro Armendáriz. Y fue también este director el primero que, ocho años más tarde, llevó a la pantalla El gallo de oro, la segunda novela del escritor jalisciense, que a pesar de haber sido creada en 1958 no se publicó hasta 1980.

Pero aquella vez, Gavaldón trabajaba en un encargo gubernamental: Ferrocarriles Nacionales lo había contratado para documentar el “caos urbano” que generaba la terminal ferrocarrilera en la colonia Guerrero, y justificar así su traslado a la llamada Estación del Valle de México, en Tlalnepantla, así como la posterior construcción del conjunto urbano Nonoalco-Tlatelolco.


Juan Rulfo estuvo allí con su cámara para hacer cientos de fotografías fijas, algunas terrestres y otras aéreas. Más tarde retrató también la nueva estación, y su reportaje gráfico del antes y el después se publicó en 1956 en la revista Ferronales.

Las fotos originales se guardaron en el archivo del escritor, que asciende a 6 mil negativos, y que hoy se conserva en la fundación que lleva su nombre. De ahí han surgido distintas exposiciones y libros, entre muchos otros, 100 fotografías de Juan Rulfo, Juan Rulfo: Oaxaca y En los ferrocarriles.

Rulfo hizo fotografías de arquitectura, paisaje, retrato y de la vida cotidiana de los pueblos de México, explica el director de la fundación, Víctor Jiménez. Sin embargo, este arquitecto no cree que sea posible hacer comparaciones entre la obra literaria y la obra fotográfica. “Son lenguajes muy diferentes. Mientras más sabemos de los proyectos de fotografía que hacía Rulfo, más grande se hace la distancia entre lo que hizo el escritor y el fotógrafo”.


En vida, el autor de Pedro Páramo vio sus fotos publicadas en revistas como América -donde también publicó algunos cuentos- y exhibidas al menos en dos ocasiones. La primera fue en 1960, en Guadalajara, donde expuso 23 imágenes. Veinte años más tarde se rindió un homenaje nacional al escritor y fotógrafo en el Palacio de Bellas Artes, donde se mostraron 100 de sus fotografías.

Otras imágenes del escritor se pueden ver en la galería de fotos de la Fundación Juan Rulfo.