Diversidad en Bienal “Rufino Tamayo”

Salida de una curaduría en 2014 y su exposición en el Museo del mismo nombre en Oaxaca, la muestra refleja la variedad artística mexicana.
Apertura de la Bienal Rufino Tamayo en el Espacio Cultural Metropolitano.
Apertura de la Bienal Rufino Tamayo en el Espacio Cultural Metropolitano. (Erik Vargas)

Tampico

En el paso de las piezas se puede percibir la profundidad de los sentidos en el respeto a la diversidad.

No hay un orden, es caminar entre superficies diferentes para cada paso, en sensaciones múltiples dentro de las 56 piezas que conforman la histórica galería Rufino Tamayo.

Un ser amorfo, dos mujeres en el sentido más realista de la feminidad, una chica emo en un entorno apocalíptico, los símbolos de las aves y hasta el mexicanísimo nopal, más allá, los abstracto.

Su presentación lo expone "planteada bajo el formato de una muestra representativa y consistente, en el contexto de la diversidad de maneras de afrontar la práctica de la pintura en el escenario contemporáneo en México".

Y ahí se muestra tan diferentes entre sí, incluso aquella representatividad que sale de la pintura y exprime un mensaje abstracto entre libro regados, entre libros pegados.

Esto es porque durante la selección, se revisaron portafolios y se visitaron algunos estudios y talleres de artistas seleccionados que entregaron sus carpetas, lo que dio como resultado la alimentación de la muestra por material extra relativo a las propuestas de artistas de los diferentes estados, lo cual representa un avance de acuerdo con lo pactado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) con la comunidad artística: restituir a la bienal un mayor nivel de investigación.

La bienal es una selección de obras de artistas que fue determinada –por primera vez en la historia de este certamen– por un Comité Curatorial, integrado por el curador Erik Castillo y por los artistas Patricia Soriano y Luis Hampshire.

En 2014 cuando se lanzó la convocatoria, el registro de inscripción quedó cerrado en 1022 artistas participantes (cinco de los cuales son nacidos en el extranjero con residencia local, y dos de ellos mexicanos residentes fuera del país), con un total de 2606 obras.

La revisión, exploración y dictamen del cuerpo de obra contenido en el registro se complementó con una serie de viajes de profundización analítica –por parte del Coordinador curatorial– a algunas ciudades representativas en cuanto a la producción de pintura: Durango, Puebla, San Luis Potosí, Aguascalientes, Monterrey, Jalapa y Guadalajara.

"La exposición de la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo incluye piezas realizadas por autores de múltiples orígenes, edades, formaciones, identidades, visibilidades y posturas. De ahí que un primer balance tenga que ver con que a lo largo de la selección se hace evidente algo que podría incomodar a los enfoques exclusivistas de los certámenes como esta bienal: el campo social del arte en México, nada más en el territorio del sistema de la pintura, es una zona diversificada que requiere –para su potenciación cultural, de entrada– dinámicas de mayor pluralidad" expone el informe del Museo Rufino Tamayo de la ciudad de Oaxaca, donde se organiza la bienal y de donde salió para acomodarse en la galería de exposiciones Temporales del Espacio Cultural Metropolitano, durante los tiempos del Festival Internacional Tamaulipas.