Rosca de Reyes, tradición con sabor

Actualmente existen diferentes tipos y rellenos, desde la tradicional que no tiene relleno, hasta los de crema pastelera, chantilly, queso con zarzamora o de nuez e higo.

Ciudad de México

Se respira el olor a pan caliente en el aire, un sinfín de formas, colores y sabores se pueden observar en la vitrina,  sin embargo, en la cocina, decenas de ingredientes comienzan a tomar forma para crear la tradicional Rosca de Reyes que en los primeros días de enero inunda las panaderías de todo el país.

La Rosca de Reyes tradicionalmente estaba compuesta solamente de pan, frutas cristalizadas y acitrón, además de la representación del niño Jesús con muñecos de porcelana o cerámica, sin embargo con el paso del tiempo, éstos pasaron a ser de plástico y los sabores de la Rosca varían de panadería en panadería.

Actualmente se pueden encontrar desde rellenas de crema pastelera, chantilly, queso con zarzamoras, hasta de higo y nuez como en la pastelería “La Antigua Vasca”.

“Al igual que todas llevan levadura, harina, huevo y la diferencia es que desde hace muchos años esta tradición se trajo desde el país vasco a México y va rellena de higos y nueces y envinadas con licor de tejocote y brandy”, indica Silvia Huerta, de “La Antigua Vasca”.

Y es que esta panadería, ubicada sobre avenida Cuauhtémoc en la delegación Benito Juárez, busca ofrecer al público una opción diferente de sabor desde 1950 ya que a partir de que el señor José Trinidad Huerta la adquirió, se volvió un negocio familiar.

La consistencia cremosa del chantilly se mezcla con la suavidad de los duraznos en almíbar y la textura dura de los piñones, almendras, nueces, y frutas cristalizadas como piña, pera, durazno, manzana, higo, tejocote, entre otros, para dar sabor a la Rosca de Reyes inspirada en los orígenes vascos de la primera dueña de la pastelería.

El tiempo de elaboración varía dependiendo del tipo de Rosca que se elabore, ya que la tradicional con solamente acitrón, se hornea ya con la decoración, y en el caso de las de “La Antigua Vasca” se hornea por alrededor de una hora con el relleno y posteriormente se decora, lo que lleva un tiempo de poco más de media hora.

La producción de las Roscas de Reyes comienza desde el segundo día de enero con la preparación de la masa y el corte de las frutas, sin embargo los pedidos y las ventas inician el día 4 de enero y pueden alargarse hasta una semana después.

“Las ventas no han bajado pero de repente el precio le va brincando a la gente y más con el nuevo impuesto a la comida de alto valor calórico, pero afortunadamente la tradición va de generación en generación y no ha bajado la venta”, menciona Silvia Huerta.

Tradición con significado

La decoración de la Rosca de Reyes de origen vasco tiene su base en las bendiciones y los buenos deseos de salud y prosperidad con quienes se comparte, mientras que la original representa una corona, adornada con frutos secos y cristalizados que simulan las joyas incrustadas en las coronas de los Santos Reyes, simbolizando paz, amor y felicidad.

Además cuenta con entre cinco y diez muñecos de plástico que representan al niño Jesús, y están escondidos en alusión a cuando José y María lo escondieron para salvarlo de Herodes.

Quien encuentra el muñeco dentro de su pedazo de Rosca significa que le tocará comprar los tamales el 2 de febrero, Día de la Candelaria, también será el destinado a vestir y presentar al niño Jesús, el que se pone en el nacimiento, en el templo.