Lo único que se puede hacer en la vida es intentar vivirla: Rosa Montero

La escritora española habla a MILENIO acerca de su última novela, en la que se inspira en la vida de Marie Curie para reflexionar sobre la existencia

Cd de México

La génesis de la más reciente novela de Rosa Montero (Madrid, 1951), La ridícula idea de no volver a verte (Seix Barral, 2013), se encuentra en la lectura de 28 páginas, una especie de diario luctuoso de Marie Curie, escritas tras la muerte de su esposo, las cuales tenían como propósito generar solo un prólogo para una edición especial.

"Mi literatura siempre ha sido muy poco autobiográfica. Aunque en apariencia no tiene nada que ver con mi vida real, ni con cosas que me cuenten directamente, siempre he dicho que yo no escojo las historias que escribo, sino que aparecen en mi cabeza con la misma inmediatez y la voluntad de ser como llegan los sueños en las noches. Tú no escoges los sueños: nacen del mismo lugar, que es el inconsciente."

A partir de las similitudes y las experiencias compartidas, la escritora española se dio cuenta de que aquello no podía quedar solo en un prólogo, "porque me di cuenta que esa gran historia que creía conocer, la de Marie Curie —una vida enorme, espectacular— me podía servir como pantalla para rebotar una serie de preocupaciones, reflexiones, que llevaban dando vuelta en mi cabeza los últimos tres años".

A punto de cumplir los 60 años de edad y tras de la muerte de su marido, Montero encontró en esa lectura el momento ideal para plantearse una especie de borrón y cuenta nueva mediante una historia que no solo le permitiera mirarse a sí mismo, sino al mismo tiempo reflexionar al mundo y a la vida, para lo que la vida de Curie resultaría fundamental.

"Lo que quise fue sacar hacia la superficie unos temas que ya resultaban básicos y obsesivos en mis reflexiones de los últimos años, básicos para todo el mundo, hombres y mujeres, cuando nos queremos plantear qué es la vida: qué estamos haciendo, si lo estamos haciendo bien, qué he hecho con mi vida, quién soy yo, qué quiero hacer, cómo puedo vivir mejor", explica.

La ridícula idea de no volver a verte es una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima; páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia.

Una historia de la vida misma, asegura Montero, autora de títulos como Lágrimas en la lluvia, Instrucciones para salvar al mundo, La loca de la casa y El corazón del tártaro.

"La única cosa que se puede hacer en la vida es intentar vivirla, intentar ser felices y para eso hay que reflexionar y saber un poco más, luchar por alcanzar cierta sabiduría y qué es la sabiduría.

"La sabiduría es el desarrollo intelectual y emocional, es saber cada vez más no solo de las cosas, sino de ti mismo, de tu relación con el mundo, del ser humano. Hay que aspirar a esa sabiduría para aspirar a ser felices."

Para construir la historia de La ridícula idea de no volver a verte resultó muy importante hallar en su camino la vida de una mujer como Marie Curie, que había conseguido todo y que, al mismo tiempo, pasó por momentos terribles.

"En esas páginas se le veía completamente perdida: se encontraba tan perdida como yo me encontraba, como todos nos hemos podido encontrar y, al mismo tiempo, consiguió salir de ese agujero. Es la lucha de la vida de todos, en ella llevada al extremo", a decir de Montero.