Guitarra de México para el mundo

El disco "Fantasía mexicana" de Rodolfo Pérez Berrelleza,  llevará fuera de nuestras fronteras el sonido de un artista formado con el maestro Juan Carlos Laguna.
Rodolfo Pérez Berrelleza.
Rodolfo Pérez Berrelleza. (Colin Jewall)

Culiacán también puede generar belleza, esperanza, armonía. Para probarlo está el disco Fantasía mexicana (Brilliant Classics, 2014) del guitarrista Rodolfo Pérez Berrelleza. Editado en un sello trasnacional, el álbum llevará fuera de nuestras fronteras el
sonido de un artista formado con el maestro Juan Carlos Laguna y luego con figuras fundamentales del instrumento, como Leo Brouwer, David Tanenbaum y Julio César Oliva.

Si antes grabó Contrastes y XXV cuadros mágicos, en su tercer álbum encontró un terreno propicio para difundir en otros países la música nacional de diversas épocas. Sobre su desempeño, José Luis Segura Maldonado, también guitarrista e investigador, dice en las notas del disco que "esta música maravillosa solo puede brillar gracias a su talento como ejecutante. Rodolfo Pérez ha escogido un repertorio que se ajusta a sus habilidades técnicas y que reflejan su filosofía estética, una que, a su vez, se refleja en la letra de "El quelite": 'mañana me voy mañana/ mañana me voy aquí./ El consuelo que me queda, que se han de acordar de mí'".

Habremos de recordar a Pérez Berrelleza no solo por este disco y los que vendrán, sino también por su desempeño en concierto en salas de concierto nacionales y del extranjero, y por su papel de promotor. Hay que destacar su iniciativa para crear la Fundación Cultural de la Guitarra y el Festival Internacional de Guitarra Culiacán, que en marzo celebró su 15 edición en la capital de Sinaloa y otros municipios. Hace cosa de 20 años, asegura el guitarrista, había pocos músicos dedicados al instrumento en el estado y entidades aledañas. Ahora el interés ha crecido mucho, tanto en el número de estudiantes y maestros, como en la cantidad de público que asiste a los conciertos.

Como muchos otros jóvenes en México, Rodolfo comenzó a tocar la guitarra por la vía de la música popular, boleros, canción ranchera y otros géneros. Por ello no resulta extraño que en su disco haya incluido, además de la Sonata mexicana y Estrellita de Manuel M. Ponce, las canciones populares "La pajarera", "Por ti mi corazón" y "La Valentina" en arreglos del compositor zacatecano, así como tres canciones sinaloenses arregladas por Heriberto Soberanes, mientras Fantasía sinaloense de José Ángel Ramírez, incluye el famoso tema "El sinaloense". Un espacio especial está dedicado a Julio César Oliva y sus Tres instantes de éxtasis. Fantasía mexicana es, pues, una generosa puerta de entrada a nuestra música, en manos de un intérprete sensible e imaginativo.