Rindieron homenaje a Octavio Paz en Madrid

En la reunión, celebrada en la Casa de América, estuvieron Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Fernando Savater, Enrique Krauze y el ex presidente del Gobierno español.
Vargas Llosa y Krauze.
Vargas Llosa y Krauze. (Paco Campos/EFE)

Madrid

Octavio Paz dijo, cuando cayó el Muro de Berlín, que habían fallado las respuestas pero no las preguntas; éstas deben seguir formulándose desde el compromiso con la libertad, “como el que tuvo el escritor mexicano”, según Felipe González, quien participó ayer en un homenaje al premio Nobel.

En la reunión, celebrada en la Casa de América, estuvieron Mario Vargas Llosa, Jorge Edwards, Fernando Savater, Enrique Krauze y el ex presidente del Gobierno español.

“Nunca llegó a entender la libertad económica; su liberalismo era político, no económico. Parecía que no le encontraba el sentido a la economía de mercado en la cultura, porque éste acaba enajenando la cultura. El precio y el valor se fundían en una misma mentira para él”, subrayó Vargas Llosa.

Repasó la evolución de Paz, desde el poeta revolucionario hasta el que criticó “los fundamentos de las revoluciones rusa, cubana y china, y terminó abrazando la cultura democrática”. Destacó al polemista, “uno de los más grandes que he conocido, y buena parte de sus polémicas fueron con él mismo, y eso es uno de los síntomas de la vitalidad de su obra”.

Para Savater, “Paz es un poeta imprescindible, un maestros necesario”, y “un dinamizador cultural, un extraordinario fermento cultural promoviendo revistas, un remolino cultural que no dejaba reposarse ni pudrirse en las aguas de la cultura, ni en América ni en buena medida en España”.

Edwards, ante senadores mexicanos y de la embajadora Roberta Lajous, resaltó la modernidad de Paz: “Es el hombre del cambio intelectual, es un heredero de Heráclito, del filósofo griego del movimiento, es un hombre que no acepta nunca una posición rígida y que no se enclaustra”.

Krauze dijo que sin Vuelta la literatura habría perdido en cohesión, en comunicación: “Las orillas del Atlántico habrían estado incomunicadas, no hubiéramos tenido la conciencia del drama en la Europa del Este, en la Unión Soviética, y la sensibilidad liberal y democrática de nuestro país y de nuestro continente no sería la que es”.