Richard Ford gana el Princesa de Asturias de las Letras

El jurado reconoció al novelista su cuidado en los detalles y la mirada sombría y densa sobre la vida cotidiana de seres anónimos e invisibles
Richard Ford considera inevitable que en su obra aparezca la huella de William Faulkner, pero niega ser el heredero de Ernest Hemingway.
Richard Ford considera inevitable que en su obra aparezca la huella de William Faulkner, pero niega ser el heredero de Ernest Hemingway.

Madrid

El novelista estadunidense Richard Ford (Mississipi, 1944), cronista del mosaico de historias que representa la sociedad norteamericana, fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2016.

El premio reconoce su obra profundamente contemporánea que se inscribe en la gran tradición de la novela estadunidense del siglo XX y recurre a una épica "irónica y minimalista" para definir personajes, tramas y argumentos, según el acta del jurado, leída por su presidente, el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva.

"El cuidado detallismo en las descripciones, la mirada sombría y densa sobre la vida cotidiana de seres anónimos e invisibles, conjugan la desolación y la emoción de sus relatos", añade el jurado, que optó por Ford en la última ronda de votaciones frente a la candidatura del poeta polaco Adam Zagajewski.

El autor de Canadá (2013), propuesto por el irlandés John Banville —Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2014—, el español Antonio Muñoz Molina —ganador en 2013— y la sueca Sigrid Rausing, se llevó un galardón al que optaron veintiún escritores.




Ford, habitual candidato al Nobel, es el único escritor que ha conseguido el premio Pulitzer y el PEN/Faulkner por la misma obra, El día de la independencia (Independence Day, 1995), y es el quinto estadunidense que obtiene el galardón español, después de Arthur Miller (2002), Susan Sontag (2003), Paul Auster (2006) y Philip Roth (2012).

Nacido en 1944 en Jackson, en el estado de Misisipi, tuvo una infancia dura tras fallecer su padre cuando tenía 15 años, lo que le llevó a tener que trabajar de fogonero en los ferrocarriles.

Graduado en Literatura por la Universidad de Michigan en 1966, hizo después una especialidad en escritura creativa en la Universidad de California a pesar de que su dislexia le llevó a leer muy poco durante su juventud, y mucho —pero muy lento— ya de adulto.

Su etapa como informador de deportes le sirvió para escribir en 1986 El periodista deportivo (The Sportswriter), la obra que le consagró y que la revista Time eligió como una de las cinco mejores novelas del año, lo que le llevó a volcarse por completo en la actividad literaria.

En su retrato desolado de una Norteamérica rural poco conocida y marcada por el paro y el desencanto, Ford muestra a sectores marginados y pobres a través de personajes anónimos y, a menudo, de pequeños delincuentes como el que él mismo fue en su juventud.

Fue la primera novela protagonizada por Frank Bascombe, que volvería a aparecer en El día de la independencia y en Acción de gracias (The Lay on the Land, 2006), lo que forma una "inesperada" trilogía —en palabras del autor—, que se cerró con los cuatro relatos de Francamente, Frank (Let Me Be Frank With You, 2014).

Nacido en Misisipi, considera "inevitable" que en su obra aparezca la huella de William Faulkner, pero niega ser el heredero de Ernest Hemingway, una etiqueta que, a su juicio, se cuelga "a todo americano que escriba cuentos".

Aunque la crítica le ha situado en el denominado realismo sucio norteamericano junto a autores como Raymond Carver y Tobias Wolff, el autor siempre ha afirmado no comprender qué significa dicha clasificación que sólo consigue "limar y obviar las diferencias entre autores diferentes y entre la producción de un mismo escritor".


Ford, que ha residido en Chicago, Nueva Orleans o Nueva York y que habla el español aprendido en los años setenta durante una estancia de siete meses en México, afirmó durante una de sus visitas a España que le interesa captar el instante de la crisis "en el que se cierra el pasado y la vida se abre hacia un futuro incierto".

El Premio de las Letras, que el pasado año recayó en el cubano Leonardo Padura, está dotado con 50.000 euros y la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró y será entregado en octubre, al igual que los otros siete galardones de la Fundación Princesa de Asturias, durante una ceremonia presidida por los reyes de España.

El galardón, el sexto en fallarse de los ocho que convoca anualmente la Fundación Princesa de Asturias, lo han ganado autores como John Banville, Antonio Muñoz Molina, Leonard Cohen, Paul Auster, Claudio Magris, Arthur Miller, Doris Lessing, Augusto Monterroso, Günter Grass, Carlos Fuentes, Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa o Juan Rulfo.