Reinauguran Museo de Arte Sacro en enero, remodelado

La sala de Orfebrería que ha estado en trabajos de adecuación está a punto de reabrir con una Custodia de Chapala y un Cáliz de Tayahua, Zacatecas.
El ciprés se encuentra en la última fase de restauración
El ciprés se encuentra en la última fase de restauración (Carlos Zepeda)

Guadalajara

El 8 de enero del próximo año la arquidiócesis de Guadalajara reinaugura el Museo de Arte Sacro, Arte Nuestro que como resultado del proyecto de acondicionamiento al que fue sometido mostrará una museografía más amigable, nuevos colores sobre todo en el área de Orfebrería. Para ello recibirán dos piezas provenientes de parroquias aledañas, además se espera que el nuevo año concrete la restauración final de una de sus piezas esenciales El Ciprés.

El museo busca exponer la fe plasmada en el arte a través de tres apartados: un área de pintura que narran la vida de Jesucristo, otra de esculturas con obras como un facistol con partituras de cantos gregorianos originales; una sala dedicada a las piezas de ornamento utilizado por el clérigo como mitras, casullas y capas pluviales. Una sección más está dedicada al trabajo de orfebrería que “tendrá un aspecto didáctico y metodológico, a cerca de trabajos como el repujado, cincelado y lo fundido para que la gente además descubra las características de las obras barrocas, neoclásicas, románticas, eclécticas. La intención es que aprendan a valorar y cuiden el patrimonio de sus iglesias porque se convierte en un testimonio de su historia”, explica Eduardo Gómez Becerra, coordinador de la comisión de arte sacro y director del museo.

Con once empleados que ponen el acento en la limpieza y el orden, los muros del museo lucen un rojo quemado que sustituye el café que tenían antes. Con los nuevos tonos y la iluminación los destellos dorados sobresaltan a la vista para que el visitante aprecie mejor las obras. El encargado asegura que han “tenido buena aceptación porque el museo tiene un acervo cultural que refleja el caminar de la historia de Guadalajara en su crecimiento en relación con pintores del siglo XVI, XVII y XVIII que fueron grandes artistas como Cristóbal de Villalpando, Miguel Cabrera, Francisco de León, Nicolás Rodríguez Romo, José de Ibarra, Diego de Cuentas quienes conforman la museografía”.

En febrero de 2012 se inauguró el museo aunque abrió sus puertas el 5 de abril. A casi tres años han duplicado la afluencia de ocho mil el primer año a alrededor de 15 mil visitantes en lo que va de este ciclo. Gómez Becerra hace un recuento de las últimas colecciones que se han expuesto. Un peregrino ruso en Guadalajara mostró arte sacro de aquel país a través de la fundación México en las artes y que resultó muy atractiva, dijo, al igual que El señor de los rayos. Exvotos de Jerónimo de León, una muestra que fue prestada al museo Franz Mayer y que se quedará de manera permanente en Guadalajara.

Siendo el museo más grande de las arquidiócesis de México por la dimensión de su acervo y la organización museográfica, alberga el taller de restauración independiente Misión Arte. El acervo se enriquece de manera permanente y ahora cuenta con 300 piezas que pertenecen a unas cuarenta parroquias de la zona metropolitana de Guadalajara, algunas del interior del estado, y pocas de estados vecinos que se exhiben a manera de comodato a través de contratos por tres años y otros por periodos renovables.

Misión Arte ha restaurado hasta ahora seis obras que la arquidiócesis ha costeado con valor entre sesenta y doscientos mil pesos, de un presupuesto que afronta con dificultades como todos los muesos del mundo, garantiza Gómez Becerra. Este se integra con un apoyo del arzobispado que absorbe el setenta por ciento de los gastos, el otro veinte por ciento se consigue de donativos y el diez por ciento restante llega de las entradas.

Hace diez años la arquidiócesis de Guadalajara, como entidad sede del Congreso Eucarístico Internacional, coordinó actividades de reflexión y estudio, pero también fue motivo cultural para realizar una magna exposición titulada Arte Sacro, Arte Nuestro que conjuntó alrededor de 800 piezas de iglesias, diócesis y colecciones particulares en el Instituto Cultural Cabañas. La iniciativa le resultó tan atractiva al cardenal en turno Juan Sandoval Iñiguez que logró convertirla en el Museo de Arte Sacro.

La pieza esencial

El Ciprés es una obra que llegó a Guadalajara en 1864, realizada en mármol de carrara en Génova, Italia cuyo nombre original fue Manifestador, sirve para custodiar la eucaristía y fue objeto de veneración. De una gran dimensión, muestra a los cuatro evangelistas en esculturas romanas, y fue retirado en 1992 durante una adecuación del presbiterio a la liturgia actual. Fue desmontado, catalogado y embodegado hasta hace dos años cuando se inició un proceso a través del INAH que constó de levantamiento y limpieza. En 2015 se pretende obtener la licitación para realizar la restauración final para que sea mostrado completo con los ornamentos de bronce originales.  Por ahora luce con andamios en el cubo que se construyó expresamente para su exhibición.