Refuta el INBA a David Cohen Sitton

En entrevista con la revista "Quién", el presidente del Patronato del Tamayo se presenta como “el hombre detrás del éxito de Yayoi Kusama” en la exposición "Obsesión infinita".
Desde su portada la publicación lo exalta como el principal promotor de la muestra que atrajo la atención de cientos de miles de personas.
Desde su portada la publicación lo exalta como el principal promotor de la muestra que atrajo la atención de cientos de miles de personas. (Especial)

México

En su edición 334, la revista Quién publicó en su portada y en 12 páginas una larga entrevista con David Cohen Sitton, presidente del Patronato Olga y Rufino Tamayo e integrante del Consejo Editorial de esa publicación, donde lo presentan como “el hombre detrás del éxito de Yayoi Kusama en México”, debido a que la exposición Obsesión infinita, que se presentó entre septiembre de 2014 y enero de 2015, tuvo 335 mil visitantes en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo. Ayer, mediante un comunicado de prensa, el Conaculta y el INBA desmintieron lo dicho por Cohen Sitton en la publicación.

En la entrevista realizada por Mario de la Rosa, editor adjunto de la revista, en la página 74 hay un apartado titulado: “En una
noche, nos obsesionó”. En él se dice: “David fue el artífice de una noche que se convirtió en el acontecimiento social y cultural de 2014: la Gala Suma de la Fundación Olga y Rufino Tamayo, que esa noche fue todo menos tradicional”.

“La intención de David era clara. Además de recaudar fondos, tenía que sorprender y ‘obsesionar’ con el estilo de Kusama a los invitados, para que luego comunicaran de boca en boca lo que habían vivido. Funcionó. Los invitados fueron los primeros en ver lo que del 26 de septiembre de 2014 al 18 de enero de 2015 se volvió en un fenómeno pocas veces visto en México. La exposición Obsesión infinita fue visitada por 330 mil personas en 100 días, contra las 170 mil anuales que fueron al museo en los últimos dos años”, se lee en la revista.

Respuesta gubernamental

Las autoridades culturales explican: “Esta exposición fue posible gracias a la gestión de varios años del INBA. En un principio a través de Itzel Vargas del Museo Nacional de Bellas Artes, espacio en el que originalmente se planeaba presentar la muestra, así como a la gestión de la administración de Carmen Cuenca, directora del Museo Tamayo hasta diciembre de 2014, quien asumió las negociaciones con el Instituto Tomie Ohtake de Brasil y firmó un convenio de colaboración para llevar a cabo este proyecto de manera conjunta”.

En la página 75 de Quién hay un apartado donde se destaca la pregunta ¿Por qué tuvo tanto éxito? Se lee: “David atribuye el éxito de Kusama en México a tres cosas: al valor artístico de la exposición, a las redes sociales, y a que México está ávido de ver exposiciones de primer mundo. Pero también es resultado de los tres años que lleva presidiendo el patronato con criterios que aprendió en la empresa de su familia, como la negociación y el trabajo por objetivos…”.

En la carta que Roberto Perea, director de Difusión y Relaciones Públicas del INBA, dirige a los medios de comunicación, se explica: “El éxito de la exposición se debe a la calidad de sus contenidos, el atractivo de las obras incluidas y, por supuesto, al arduo y profesional trabajo del equipo del Museo Tamayo, un recinto público perteneciente al Sistema Nacional de Museos del Instituto Nacional de Bellas Artes, mismo que financió casi en su totalidad la realización de esta importante exposición con una aportación de 6.8 millones de pesos, adicional al presupuesto anual que se destina al museo”.

En el mismo apartado de la página 75 de la  revista en cuestión, pero líneas abajo, se comenta: “David también consiguió que la Cámara de Diputados le etiquetara recursos a la fundación (Olga y Rufino Tamayo) por cuatro años consecutivos. Además, recaudó 110 millones de pesos (28 del Conaculta, 41 del INBA y 41 de la fundación) para remodelar y ampliar el museo, un proyecto que llevaba tres años en un cajón y que logró realizar en 10 meses sin rebasar el presupuesto”.

El comunicado del INBA señala al respecto: “En cuanto a los fondos destinados a la ampliación del museo es preciso aclarar que Conaculta e INBA aportaron 69 millones de pesos y es inaceptable que el señor Cohen se los adjudique como efecto de su propia gestión, ya que es tarea de las instituciones culturales públicas mejorar la infraestructura cultural del país”.

También las autoridades culturales señalan que la Fundación  Olga y Rufino Tamayo es una “sociedad civil”, no una  “asociación público-privada”, como lo dice Cohen Sitton en la publicación citada.

Hasta el cierre de esta edición se buscó al señor David Cohen en la Fundación Olga y Rufino Tamayo para hablar del tema, sin obtener respuesta.

“Mr. Perfection”

En la portada de Quién se presenta al presidente del Patronato Olga y Rufino de la siguiente forma: “Guapo, joven y en la cima de su vida, David Cohen Sitton, el hombre detrás del éxito de Yayoi Kusama en el Museo Tamayo, lo tiene casi todo. Ahora solo le falta una pareja”.

La publicación incluye a Cohen Sitton en su lista de “Los 25 mejores partidos de México”, y a sus 39 años como un role model de los promotores de arte contemporáneo.

Un amigo suyo, Fernando Chico Pardo, ve muy viable su proyecto de asociación pública-privada en el sector cultural en México: “Todos los museos serían muchísimo mejores y más adecuados para que la gente los viva y utilice”.