Refrescan mujeres la tradición de tejer palma

Desde 2006, un grupo de innovadoras en la elaboración de objetos con esta fibra natural han ganado concursos a nivel nacional por dedicación y originalidad sin perder sus raíces

Puebla

Por generaciones, muchas familias de la región de Tehuacán han dedicado parte de su tiempo en la producción de objetos de palma y mimbre, actividad que significa un respaldo económico en poblaciones donde el pastoreo de ganado y el comercio mediante trueque no es suficiente para cubrir las necesidades básicas.

Esta tarea, que es principalmente de las mujeres, transforma una materia prima abundante en la región en tenates tradicionales, sombreros, bolsas de mano sencillas y otros accesorios, es una actividad que les fue legada por sus antepasados, quienes elaboraban principalmente petates que además de vender, utilizaban como parte de la protección en el suelo o su cama hecha con tablas para dormir; mientras que el tenate era un recipiente que utilizaban para llevar las semillas que serían utilizadas en la cosecha de sus campos.

[b]EN BUSCA DE NUEVAS ALTERNATIVAS[/b]

Con el paso del tiempo, el valor de los objetos de palma fue disminuyendo ante la producción de los mismos con otros materiales y por el cambio en el gusto de la gente.

Un grupo de mujeres se dieron cuenta que su artesanía tradicional tenía cada vez menos demanda y sus precios no ayudaban en mucho en sus ingresos, así que se organizaron para darle un valor agregado a los tejidos con esta fibra.

Entre las primeras piezas que modernizaron está el sombrero porque es un objeto que con modificaciones mínimas podía adquirir mayor valor, mediante un acabado final aumentó su precio que era de entre 10 o 15 pesos, lo que les pagaban personas que se dedicaban a comprar este tipo de artesanías.

Desafortunadamente por la falta de capacidad económica y de apoyo gubernamental no les fue posible adquirir el equipo que necesitaban para terminar al 100 por ciento los sombreros y así darles el valor agregado que era necesario para mejorar su venta.

En el año 2000 estas mujeres lograron capacitarse, les enseñaron cómo modificar los diseños que durante mucho tiempo realizaron; la adquisición de nuevos conocimientos les permitió visualizar algo diferente a las demás generaciones, considerando que ellas deberían crear productos novedosos para tener más demanda en el mercado.

Con la idea de variar los diseños tradicionales que le daban a la palma, idearon diferentes artículos que podían realizar con el material que durante siglos han utilizado para darle forma a sus ideas. Fue así como iniciaron esta nueva etapa haciendo forros de botella, portavasos y tapetes para mesa.

[b]LA OPORTUNIDAD DE CRECER[/b]

En el 2006 la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán, en coordinación con el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) y el Instituto para las Artesanías de Puebla, organizaron un encuentro de productores donde participaron 14 grupos de la región.

En esas fechas llevaron a un capacitador a diferentes comunidades para que les enseñara nuevos diseños utilizando la palma y aplicando diversas técnicas para crear esbozos diferentes a lo que normalmente desarrollaban utilizando los mismos tejidos que han manejado durante muchas décadas.

[b]AL ESCENARIO NACIONAL[/b]

Teresa Ginéz Sánchez, originaria de la junta auxiliar de San Luis Atolotitlán del municipio de Caltepec, una de las mujeres que han trabajado en la conservación del tejido de palma, narró que tras la capacitación que recibieron inició la creación de piezas especiales que constan de crear diseños que reflejen en diminutas figuras parte del entorno de la comunidad, como la vegetación, flores, animales y diversos aspectos hechos con esa fibra natural.

Por la creatividad que ha puesto en cada una de las artesanías que elabora, Fonart le hizo la invitación a participar en el XV Concurso Nacional de Nacimientos Mexicanos en 2008, donde concursó en la categoría de fibras vegetales duras y semiduras, tejidas o torcidas, evento que se realizó en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Social, donde la pieza que presentó para este concurso resultó premiada con el Primer Galardón Nacional.

Las personas que evaluaron su trabajo son especializadas en diversas áreas y cuentan con vasta experiencia en artes plásticas, fueron ellas quienes calificaron el trabajo de una gran cantidad de artesanos de todo el país, que presentaron piezas en materiales como cerámica, barro, palma, tallado de hueso, telar de cintura y otros materiales.

[b]INSPIRACIÓN PARA LA COMUNIDAD[/b]

El logro de Teresa Ginéz inspiró a más mujeres a crear piezas novedosas, tomando como referencia aquello que les rodea para recrear nuevos modelos en artesanía de palma que principalmente las mujeres realizan, al ser ellas quienes complementan esta actividad con sus quehaceres domésticos y en otros casos más mientras pastorean su ganado sus manos con esa destreza que tienen tejen las ideas que hay en su imaginación.

Ginéz Sánchez mencionó que ella sólo trabaja con la palma criolla, la cual es abundante en la Reserva de la Biósfera, fibra orgánica que han aprendido a manejar logrando una especialidad que les ha permitido concursar en escenarios nacionales que años atrás estaban tan distantes para ellas y que en los últimos tiempos se han convertido en un escaparate para difundir el trabajo que aquí en pequeñas comunidades hacen grande artesanos.

Entre los reconocimientos que ha obtenido esta mujer están el primer lugar en la Exposición Decembrina del Instituto de Artesanías del Estado de Puebla (IAEP), 2009; el cuarto sitio en el Concurso de Artesanías en la Feria del Caballo, en Texcoco 2009, el segundo en el Gran Premio Nacional del Bicentenario, FONART 2010, el segundo lugar en el Concurso de la Red Nacional de Desarrollo Rural Sustentable 2010, de la Secretaría de Desarrollo Rural de Puebla.

Además el primer lugar en el Concurso de Fibras Vegetales de México, Tejido y Torcido Artesanal, FONART 2011; primer lugar en el XVIII Concurso Nacional de Nacimientos Mexicanos, FONART, 2011; el primer sitio en el XIX Concurso Nacional de Nacimientos Mexicanos, FONART 2012; y fue reconocida como “Mujer destacada del estado de Puebla”, por el Instituto Poblano de la Mujer en 2012.

[b]LA COMPETENCIA POR LA IMAGINACIÓN[/b]

En cada certamen el grado de exigencia es mayor, cada una de las participantes deben crear nuevos diseños, no pueden ingresar piezas que fueron exhibidas en otro concurso, además como han calificado en buenos lugares, ellas se exigen cada vez más para mantenerse en esos sitios.

Tras ser evaluadas en los certámenes artesanales, las piezas ganadoras son exhibidas en algunos museos de la ciudad de México o en recintos culturales de los estados donde se llevan a cabo los concursos.

Teresa Ginéz Sánchez, quien forma parte de un grupo de artesanas, dijo que han tenido invitaciones para participar en concursos nacionales, quienes deciden tomar parte preparan alguna figura de palma que sea apta para el evento para lograr una buena posición.

El ingenio que aplican en cada una de las piezas ha hecho que en el concurso que se tuvo en el 2009 en la ciudad de Puebla, lograron una mención honorifica.

[b]LA ORGANIZACIÓN ES FUNDAMENTAL[/b]

Al realizar un trabajo en equipo les ha fortalecido, es por eso que decidieron conformar la Unión Regional de Artesanos que está integrada por 140 mujeres, dentro de ellas hay líneas de trabajo diferentes, están mujeres dedicadas al trabajo en palma, mismas que lograron crear la marca Palm Art, bajo la cual están comercializando los productos que hacen con ese material.

La capacitación que Fonart les ha impartido permitió un cambio en el concepto que tenían de hacer artesanías, estaban acostumbrados en hacer figuras o utensilios propios para el campo y que no son valorados principalmente en su precio. Cuando visualizaron darle otra perspectiva a los trabajos que hacen se dan cuenta que ahora son considerados una obra de arte, a pesar de esto hay gente que no lo valora.

Entre los pedidos especiales que llegan a tener son los ramos de novia hechos de palma, en estos la artesana debe detallar con mayor esmero ese accesorio para darle el color y un acabado fino en cada una de las partes para que resalte entre los demás accesorios y atuendo que lleva la novia.

En contraste, una pieza como un petate tardan dos días en terminarlo y su precio va de los 30 a 50 pesos; mientras que una pieza para concurso puede tardarse en su diseño y detallado de uno a dos meses. 

[b]LA VENTA DE PRODUCTOS[/b]

Al ser un sector conocido por las personas de diversos lugares de la región, les permite a algunas artesanas de San Luis Atolotitlan el que la gente se traslade hasta esa población a comprar sus productos o bien para hacer pedidos sobre alguna figura en específico que quieren les hagan para un acontecimiento especial.

Esto les ha cambiado su forma de vida porque antes era en Fonart comercializar las piezas que desarrollaban y solamente utilizaban las ferias o exposiciones de los municipios para tener un espacio y vender sus artesanías.

En esta ciudad han encontrado un buen sitio para la promoción de los productos pero buscan tener una proyección permanente, que haya un lugar donde la gente conozca todo el trabajo y talento que tienen las mujeres de la mixteca y que lo presentan en una gran diversidad de figuras de palma, es por eso que junto con autoridades municipales de esta ciudad comenzaron a trabajar para contar con un centro de artesanías que esperan tener en no más de un año.

Para ello cuentan con un espacio en la colonia Guadalupe Hidalgo, donde recibieron el comodato de un terreno por el ayuntamiento de Tehuacán, donde apoyadas con recursos que aportará la embajada de Japón contarán con un edificio propio.